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Etiquetas: Entrevistas , Iñigo Coppel

Coppel: "Quería contar que entre todo este desastre hay cosas que merecen la pena"

Los Nobles Salvajes , cuarto disco en solitario de Coppel , le reafirma como uno de los músicos más arriesgados de la canción de autor. Aunque lo suyo va más allá de estilos, desde el rock y ahondando en el folk dylaniano a la poesía o el tango. Todo empieza y termina en las canciones. Recuperamos la última charla que mantuvimos con él, justo cuando se encontraba dando los últimos retoques al disco que actualmente presenta por toda la península.


Has optado por primera vez por el crowdfunding para lanzar este disco. ¿Cómo ha resultado la experiencia?

Nunca lo había hecho y estoy muy sorprendido con la respuesta de la gente. Es una especie de prueba de fuego sobre qué interés hay en tu música y en tus canciones. Muchos te dicen que les ha gustado una canción, o van a un concierto muy de vez en cuando pero, joder, hay gente que ha puesto 50 o 60€. Esa es gente que está muy interesada en que haya un disco. Me ha sorprendido, y en los tiempos que corren y tal y como está la industria es una forma de tirar para adelante, de poder hacerte un pequeño público y de grabar tus discos. De hacer las cosas bien hechas: grabar en buenos estudios, con buenos músicos y sacarlo con una buena promo. Lo que antes hacía la industria ahora lo puedes hacer por tu cuenta si te has ido ganando un público más o menos fiel. Tampoco tiene que ser muy numeroso sino de verdad. Y no es solo el dinero, es gente que va a mover ese disco, que se lo va a enseñar a gente y que van a llevar a sus amigos al concierto. Me parece que es una forma de estar al margen de la industria haciendo las cosas bien.

La gente a veces no sabe cómo ayudarte y esta es una buena forma. Además, hay una cosa importante de la que me he dado cuenta, e imagino que le pasa a todo el mundo: te sigue muchísima más gente de la que crees. Tú antes vendías discos o no, y había una cifra exacta de quien lo tenía. Hoy en día no se venden discos, la gente escucha música de otra manera, pero a lo mejor te escuchan todos los días y mueven tu música. A mí me escribe gente de México y es algo de lo que jamás me habría enterado. Las fórmulas antiguas ya murieron, y la industria en España ya sabemos todos como está, por lo que apuestan y lo que buscan. Lo último que quieren es encontrar talento y buenas canciones, están a otra cosa. O esta forma de tirar para adelante y de montar tus proyectos o la nada. He grabado este nuevo disco en los estudios de Black Betty, que es un estudio impresionante, hemos podido llamar a músicos de primera división y estoy encantando. ¿Qué más quieres? Aparte, con una libertad total, porque antes en una discográfica hacía todo eso pero te ponían muchas trabas. De repente veo posible hacer las cosas muy bien y de ganarte un público de verdad que con los años te va a seguir apoyando.

Tocas muy a menudo en directo, sobre todo en Madrid, donde es muy interesante comprobar cómo evolucionan las canciones. Entiendo que es importante para ti este proceso.

Sí, siempre lo he sabido pero cada vez lo vas constatando más. Las canciones hay que trabajarlas y tienen que crecer en los escenarios. Tienes que tocarlas mucho para que vayan cogiendo forma, te las tienes que ir creyendo totalmente. En este disco hay algunas más recientes, porque hemos trabajado mucho este año haciendo canciones, pero siempre sé las que están ya preparadas para grabar. Las nuevas me he preocupado de tocarlas en todos lados, de enseñarlas para ir puliéndolas.

¿Notas en la gente cuando algo no funciona?
Sí, se nota muchísimo. Hasta que no las tocas delante del público no te das cuenta. Cuando llegas al bar y estás a la una de la mañana en mitad del concierto y tienes que tocar algo que funcione no puedes permitirte fallos, digamos, o momentos flojos que bajen el nivel en la atención. De repente te das cuenta de que no te crees tanto como pensabas esa estrofa que te convencía en casa. Para mí es un fundamental tocar muchísimo. Por suerte, ahora lo puedo hacer, y llevo ya muchos años tocando mínimo una vez por semana, que es algo que no podía hacer en Bilbao.

Uno de los ejemplos más claros en este sentido es En el Olympia , canción que daba título a tu anterior disco. En su origen solamente recitada y que actualmente cantas y tocas con bandas.
Al principio me interesaba solo la historia, pero como empezamos a tocar con Jairo, un pianista, y con Manu Clavijo como violinista, buscamos la forma de musicarla. Lo hice inspirándome un poco en los songwriters norteamericanos como Guy Clark. Pensé concretamente en el modelo de una canción suya que se llama Randall Knife. Unos arpegios sencillos para ir contando la historia sobre un fondo musical que fuera creciendo, y al final acabar cantando, que era lo que pegaba con la historia. De hecho, además del disco nuevo hemos hecho una edición especial de En el Olympia en la que vamos a poner la versión que tocamos en Galileo cuando presentamos el disco, que es digamos la definitiva.

La aparición de Jairo Martín ha supuesto un giro en lo musical. No sois una banda de formato clásico, pero se ha modificado el enfoque.
Me da la sensación de que los músicos han ido apareciendo en el momento exacto. Cuando hacía discos con banda de repente aparecieron Los Madison, con los que toqué una temporada y grabé un disco. Pero también tocaba mucho solo, aquel disco era mitad yo solo y mitad con banda. Luego, cuando empecé a hacer canciones más desnudas, muy de guitarra, y quería algo más de musicalidad, empecé a tocar con Manu Clavijo e hicimos canciones en ese formato. Toqué muchísimo con él y grabamos En el Olympia, que reflejaba exactamente lo que hacíamos en directo. Y cuando empecé a hacer canciones con piano en la cabeza apareció Jairo Martín, que es un pianista que para mí es perfecto. No imagino a nadie que encajara mejor porque domina todos los palos que a mí me encantan desde siempre. Es un tio que toca tango, que es muy dylanianino, rockero y blusero, y es también cantautor y muy buen arreglista, como Manu

El nuevo disco no lo hemos grabado tan en directo sino como Hendrik Róver recuerdo que llamaba “estilo CED” (casi en directo). Todo en directo menos la voz. Grabamos los tres en directo buscando la toma perfecta, grabando cuatro o cinco, algunas con la voz pero otras con la opción de grabarla en cabina. Además, hemos añadido vientos en algunas canciones, coros y algunas guitarras más. Es un disco mucho más elaborado en cuanto a producción, pero mantiene la clave que es el tocar en directo, con esa energía. Nos dimos cuenta de que somos músicos de directo y no tanto de estudio. Todos hemos grabado varios discos pero lo que hacemos todos los días de nuestra vida es tocar, y si no reflejas eso estás perdiendo bastante la gracia de la historia.

Las letras de El Hombre que mató a Iñigo Coppel y En el Olympia partían de experiencias personales. En este caso has decidido cantar y contar historias de otros. ¿Existe algún tipo de hilo conductor?
Lo hice conscientemente. En el Olympia fue un disco muy autobiográfico. Tenía otras historias y de otra gente, pero quise contar la mía: el viaje en el que recuperé la fe en el oficio. Una vez hice ese disco pensé en qué podría enriquecer el repertorio, hacia dónde lo podría llevar para que tuviera más color y variedad. Me di cuenta de que había hablado mucho de mí mismo y decidí contar historias de otros. Historias humanas, de ahí "Los Nobles Salvajes". La idea del disco está basada un poco en una frase de Jacques Brel que dice: “creo que Dios son los hombres, y un día lo sabrán”. Me apetecía contar que entre todo este desastre y mundo horrible hay cosas que merecen la pena. Quise contar historias humanas, momentos del ser humano de cualquier época y condición que me conmoviesen.

Hay una canción de las nuevas que habla de una mujer de Irán que perdona al asesino de su hijo cuando iba a ser ahorcado ( Balal, Abdollah y Maryam ). Eso lo leí en el periódico. Son cosas que antes no hacía. Otra es Luces de Atocha , sobre un vagabundo que odia al mundo y ve a una pareja de jóvenes que van a follar a un tren abandonado y se emociona, recuperando un poco la fe en la vida. Quería contar historias con luz. Todos sabemos lo que está pasando ahora en el mundo y creo que es importante centrarse las cosas que merecen la pena. El título de "Los Nobles Salvajes" se basa en Rousseau, que decía que el hombre es bueno por naturaleza. Yo no llego tan lejos pero los hombres tienen momentos muy buenos y emocionantes. Y creo que el arte tiene que reflejar eso.

Sabemos que la heterogeneidad va a seguir siendo una norma en tus discos al escuchar una canción como Edu el Rata . Su historia, ¿es un autorretrato? ¿una especie de caricatura de ti mismo?
Claramente era una declaración de intenciones. En esa canción hay un poco de lo que hubiese sido de mí si le hubiese hecho caso a la gente. Le hemos puesto unos vientos rollo Nueva Orleans que me parece que le dan un punto de humor que le venía bien. Justo después hemos colocado el tango, como dando a entender que nos gusta todo. ¿Por qué no? Me parece que lo que hago tiene una personalidad que justifica la diversidad de estilos. Creo que hay una coherencia siempre, y me acabé riendo del clásico comentario sobre si es demasiado heterogeneo. Para mí es totalmente natural escuchar en una misma mañana a Bob Dylan, Jacques Brel, Krahe, Gardel o a John Lee Hooker. Para mí todos son canciones y me gusta componer en todos los estilos, tocarlos bien y conocer un poco los códigos.

Lo tuyo fue y es una apuesta personal fuerte, trasladándote a Madrid y confiándolo todo a tus canciones.
Y cuando llegas te encuentras con los sabios del arte. Todo el mundo te da su opinión, cosa que yo no entiendo muy bien. A mí no se me ocurre opinar sobre la gente nueva que está llegando. Si me la piden yo se la doy con ánimo de ayudar, pero nunca se me ha ocurrido criticar a alguien de primeras sin que me lo pida. Por ejemplo, ahora veo a chavales que llegan y están muy verdes, pero no se me ocurre decirles algo destructivo. Siempre he ido muy a lo mío, con cierta seguridad, pero también he visto a gente que empezó conmigo y que en cuanto vieron que no les hacían caso o que no se quién le decia no se cuántos decían «mira, lo dejo».

El título de "Los Nobles Salvajes" va un poco por ahí. En la inocencia de esa juventud antes de que se pierda. En el disco hay una pelea entre quienes la mantienen y quienes intentan destruirla. De hecho, en las letras del disco he puesto varias citas, como hacen en los libros de poesía. La primera, la de Brel, otra de Buddy Holly que me gusta mucho («La gente me dice que el amor es para los tontos, así que aquí llego yo a romper todas las reglas»), y también una muy graciosa de los Replacements, que es un diálogo que dice: «¿Qué vais a hacer con vuestras vidas? ¡Nada!» (risas). Y ya está. A lo mejor no se entiende pero yo creo que explica muy bien el rollo.

Una de las cosas que llaman la atención durante tus conciertos es el modo de introducir las canciones. ¿Trabajas mucho este aspecto?
Para mí es parte del concierto tan importante como las canciones en un momento dado. Introducirlas con un poco de trabajo, con un poco de gracia. Es parte del espectáculo y del discurso. Si hay conexiones entre las canciones también tiene que haberlas en las introducciones. He visto mucho a los maestros, recuerdo por ejemplo a Javier Krahe, que sus canciones eran magistrales pero las introducciones estaban a la altura. Creo que la gente valora mucho eso y que hay una cierta dejadez en general en España. Ves que los americanos cuidan mucho eso, y en cuanto acaba la última canción el cantante baja al puesto a vender y a firmar los discos, ese tipo de cosas. Pero de vuelta al tema de las canciones, creo que una canción bien presentada crece. A mí alguien que decide ir a verte un día entre semana, pagar un dinero, tomarse una cerveza, estar un rato esperándote a que empieces y luego la hora y media del concierto escuchándote atentamente merece todo. Merece que le des todo lo que tienes, a nivel de canciones y a nivel de que se lo pase de puta madre. Que le merezca la pena la resaca del día siguiente.

¿Cómo surge la posibilidad de publicar en vinilo?
Siempre he tenido la ilusión del vinilo y nunca he tenido la oportunidad de hacerlo. Con los otros discos siempre hemos estado muy justos de dinero. En realidad en este caso lo va a hacer César, un amigo que tiene un sello que se llama Calvario, que es quien me propuso sacar el disco y encargarse él del vinilo. Es lo que más ilusión me hace, es el formato que me gusta, con el que empecé a escuchar música de niño. Y aunque siempre haya hecho mis discos en CD nunca he dejado de pensar en el rollo de la cara A y la cara B. Ya sé que es una cosa antigua y vinculada a las exigencias físicas del momento, pero a mí me encanta. Lo he discutido con muchos amigos: creo que cuando se pasó al CD y podían hacerse discos de 70 minutos la cosa perdía mucho. Nadie tiene canciones de calidad, a no ser que seas The Beatles con el álbum blanco o Dylan en el "Blonde on Blonde". En 40 minutos, más o menos la duración estándar de los vinilos, me parece que se puede contar todo. Y es verdad que ha cambiado la forma de escuchar música, pero a mí me parece igualmente bien que la gente a la que le puedan interesar mis canciones meta mi nombre en Spotify y me escuché así, aleatoriamente. Cada canción funciona por si misma y el formato single siempre ha estado ahí.

Teniendo en cuenta tu experiencia y filosofía a la hora de afrontar tu carrera musical, ¿qué expectativas albergas de cara al futuro?
Yo veo que esto es una cosa minoritaria. Por cómo ha evolucionado la música y por cómo funciona a nivel masivo en España, para el que se sale un poco de lo muy comercial y facilón el público es minoritario. A lo mejor alguien mantiene un público de otros años porque tuvo una industria que lo apoyó en su día. Pero, no sé, te puedes pegar con el mundo porque no vayas a llenar estadios, que te lo vas a comer tú. Es así y me parece que hay que aceptarlo. Y dentro de eso, lo mismo que hablábamos sobre el crowdfunding, me parece que hay una especie de público alternativo al que se llega, y en mi caso estoy llegando y ha ido creciendo con los años. Mis ídolos son músicos como Javier Krahe, y no la gente que llena estadios. Quien ha tenido un público muy fiel y lo ha sabido mantener, que está ahí, compra los discos y va a los conciertos. A mí me parece maravilloso poder tocar en Galileo Galilei, llevo muchos años en Madrid y me ha costado mucho llegar allí. No pienso en sitios más grandes, pienso en hacer discos como el que he hecho ahora, que es el disco que siempre he querido hacer a todos los niveles, y pienso en tener un público que llene Galileo.
Etiquetas: Airbag , Entrevistas

Airbag: "La banda no existiría sin uno de los tres, es una cuestión de química"

Con la publicación de Gotham te necesit a , sexto largo de Airbag, la banda de Estepona ya huele a clásico. De los que mejoran con los años. Si en 2013 echaban por primera vez la vista atrás para celebrar sus primeros 15 años de trayectoria, publicando en DVD el documental Buscando la ola perfecta , con su nuevo disco completan el que hasta ahora podría ser su trabajo más completo, compendio de punk rock, cuidadas texturas pop y nueva vuelta de tuerca a un imaginario plagado de referencias de la cultura popular. Tras el descanso navideño, el grupo retoma la gira llegando este fin de semana por primera vez a Ciudad Real. Esta noche actuarán en La Casa con Ruedas de Daimiel para mañana sábado regresar por todo lo alto a la sala Arena de Madrid, en un concierto enmarcado dentro de la gira San Miguel. Hablamos con Adolfo Díaz, guitarra y voz de Airbag, con el que repasamos el momento actual de una formación difícilmente repetible.


Gotham te necesita llegaba tras el punto y seguido que suponía el documental Buscando la ola perfecta , recapitulación de vuestros primeros quince años como banda. ¿Cómo valoráis el momento actual? Tras echar la vista atrás, ¿consideráis estar viviendo una especie de resurgimiento en cuanto a ganas y actitud?
Digamos que nos encontramos en un buen momento. Siempre tenemos un punto de ambición para intentar superarnos a nosotros mismos en cuanto a canciones y discos, es nuestra actitud. No sé si conseguimos o no superarnos, en una carrera larga siempre hay picos, altos y bajos, pero nosotros hemos ido creciendo poco a poco en cuanto a público y quiero pensar que también creativamente. El día que pensemos en sacar un disco con mentalidad conformista nos retiraremos de esto, porque ahora lo damos todo y así ya es difícil mantenerse, y menos seguir creciendo. 

Después de varios años con Wild Punk surge la posibilidad de trabajar con Sony a través del subsello Legacy. ¿Qué supone exactamente este paso, y a estas alturas, para una banda como Airbag?
Pues hemos probado en estar en una compañía grande por ver si mejoraba todo en distribución y posicionamiento de los discos de cara al público. Quizás es el peor momento para sacar discos pero las oportunidades hay que cogerlas cuando llegan y, enlazo con la pregunta anterior, creo que estamos en un buen momento y siempre queremos mejorar en todo.

diseño: Los Kennedy
Transmitís tal imagen de normalidad y cohesión como grupo que termina llamando la atención, entendiendo la dificultad que debe suponer el hecho de mantenerse tres personas a lo largo de los años al mismo nivel de implicación, siendo cada pieza imprescindible, en un mundo el de la música en el que es fácil que el ego juegue malas pasadas. ¿Cuál es el secreto?
Supongo que es que nos gusta tanto la música como para ponerla de prioridad ante muchas otras cosas a las que renunciamos. Luego también es importante el hecho de que nos conocemos tan bien que cada uno aguanta las manías o cosas de los demás. Nos llevamos muy bien realmente. Yo, si no estoy en en local o de gira con ellos, seguramente esté en su casa cenando o saliendo por ahí juntos. Airbag no existiría sin uno de los tres, es una cuestión de conjunto y de química. 

Si no me equivoco, existieron ciertas dudas internas durante la preparación de Manual de Montaña Rusa . Habituados al punk más urgente -con vuestro debut por bandera para algunos-, ¿creéis que puede llegar a ser vuestro disco más incomprendido? La última entrega potencia de algún modo todas vuestras virtudes, pero en mi opinión Manual de Montaña Rusa supuso un enorme avance en cuanto a esa tendencia power pop que ya se venía intuyendo, perfeccionando coros, estribillos, etc.
No hubo dudas entre nosotros, queríamos hacer un disco pop, mucho más limpio que lo anterior y más pausado (dentro de lo que somos nosotros) y estábamos entusiasmados con el resultado. Es un disco que pensábamos que daba gusto oir. Luego es cierto que las primeras críticas que leímos en internet de los fans y seguidores más “old school” fueron malas, algunas devastadoras, y hubo un momento de pánico en el que creíamos que el disco no le iba a gustar a nadie. Pero enseguida empezamos a ver críticas positivas y, sobre todo, en los conciertos veíamos como la gente coreaba las canciones y las pedían. Con el tiempo ha quedado como un disco favorito de mucha gente, y le sorprendió a otra mucha gente que no nos conocía y pensaba que éramos otra cosa.

La cultura pop sigue siendo pilar en vuestra temática, desde la música y letras al estupendo trabajo en esta ocasión de Los Kennedy en portada y cartelería. ¿Esto supone necesariamente nostalgia o por el contrario os sigue apasionando parte del cine y la música actual?
No es nostalgia, simplemente nos siguen apasionando las mismas cosas y tenemos las mismas aficiones que con 20 años. Las alusiones y comparaciones nos salen solas. El arte gráfico ha sido muy importante en este disco y se lo encargamos a Los Kennedy porque hacen cosas que nos gustan mucho, son unos artistazos. Les hacía ilusión porque siguen al grupo desde hace muchos años y son de Málaga, así que perfecto. Para este disco nos hemos rodeado de gente a la que realmente les hiciera ilusión trabajar con nosotros: Modular Estudio y Pedro Temboury para los videos, Carlos Hernández para la producción, Los Kennedy para el art work…

Vuestros conciertos son únicos, una verdadera fiesta para la que vuestros seguidores reservan rituales no vistos en otra parte. Flotadores y balones de playa por los aires, invasión del escenario... ¿Uno se acostumbra, entiendo que agradeciendo tal implicación? Y lo que sería más curioso, ¿puede llegar a dar corte tocar una lenta?
Uno nunca acaba de acostumbrarse a ver a la gente divirtiéndose tanto y haciendo el loco, nosotros nos contagiamos de eso y a la vez la gente se contagia de ver lo bien que lo pasamos nosotros tocando. Nos retroalimentamos, y a veces se vive algo mágico que la gente dice no vivirlo en otros 
conciertos. A veces sí da cosa tocar canciones más lentas, sobre todo cuando la gente está muy animada, parece que les cortas el rollo. Pero casi siempre colamos alguna más tranquila, porque nos molan y la gente también lo agradece, aunque sea para tomar aliento. 



En nuestro país sigue teniendo buena salud esa especie de subgénero punk marcado intensamente por la herencia ramone. Vuestros discos hablan por sí solos, y no es la vuestra una trayectoria lineal musicalmente hablando. ¿Creéis de todos modos que en algún momento puede convertirse en un género limitado, tanto en cuanto a posibilidades musicales como en cuanto a circuito y público?
El subgénero de punk ramone o punkpop, o como quieras llamarlo, está ya bastante limitado, el circuito es muy cerrado y tiene un público super fiel aunque escaso. Nosotros no nos incluimos dentro de esta escena solamente, desde el principio no nos gustó encasillarnos en ningún lado ni ponernos vallas. Creo que nosotros nos movemos bien por diferentes escenas, a veces nos da la sensación de colarnos en diferentes ambientes y tener seguidores tanto en el indie como en el punkpop o en el rock. Otra veces parece que estamos en tierra de nadie, para algunos muy pop y para otros muy bestias, por eso siempre hemos ido un poco a nuestra bola. Tenemos amigos en todos lados y nos gusta tocar tanto en salas pequeñas como en festivales grandes.

Queda para el recuerdo el concierto de 2011 en la sala Arena, en el que os teloneaban nada menos que Los Nikis. Supongo que también fue especial cantar La Chica de Mel  con Álex Cooper. Gestos que de algún modo suponen la aprobación y cariño por parte de bandas que son referencia vuestra y que abrieron camino en su momento. ¿Qué sensaciones os produjo en su momento?
Pues tú lo has dicho, fue un detalle por parte de ellos y nos hicieron muy felices. Nosotros tenemos mucho respeto y admiración por nuestros grupos favoritos y que ellos tengan estos detalles con nosotros es alucinante. Son sensaciones que no se pueden explicar bien.  

Airbag son Adolfo Díaz (voz, guitarra), Pepe Medina (bajo y coros) y José Andrés Albertos (batería).
Empieza fuerte el año con la segunda parte de la gira de presentación del disco. ¿La idea es seguir girando durante todo el 2016? Por delante llega la época de los festivales, confirmada por ejemplo vuestra presencia en el Gijón Sound Festival. Tal y como está el panorama en este sentido, y no siendo vosotros un grupo prototipo festivalero del llamado indie, ¿pensáis que esta vez, con el recorrido y acogida que está teniendo el disco, puede ser diferente?
Si, tenemos varias fechas programadas en salas: Bilbao, Sevilla, Murcia, Daimiel, Madrid... ciudades donde aún no hemos estado con este disco o nos llaman de nuevo. Festivales tenemos algunos cerrados, muchas ganas del Gijón Sound porque nunca hemos tocado en Gijón (en Asturias solo en Oviedo o Avilés). Tenemos el Latidos de Valencia, con un trasfondo benéfico, el Canela Party en Málaga, que es el más divertido de todos los festis , una locura donde va todo el mundo disfrazado y cada vez es más grande… Siempre tenemos algunos festivales, el año pasado con este disco ya fuimos al FM, Ojeando, Ebrovisión, Enofestival, BIF... Hay algunos a los que no hemos ido nunca y nos encantaría, pero no nos quejamos.    

La existencia de bandas como Ilegales o del ya citado Cooper, por poner algún ejemplo, quizá contesten a esta pregunta pero, ¿pensáis que el rock va necesariamente asociado a la juventud? ¿Os veis muchos años tocando como hasta ahora?
Sinceramente, ahora mismo nos vemos más cerca del final que del principio. Es lo normal, pero esto es como decía Lemmy: “si crees que eres viejo para el rock n roll entonces es que lo eres”. Al final es una cuestión de actitud. He visto viejos con 25 años. En este sentido somos un grupo de muchos altibajos, un día nos vemos en nuestro mejor momento y otro día no nos vemos sacando otro disco. Así llevamos desde el segundo… A veces te comes la cabeza con la edad, con cuánto te queda tocando, pero luego ves a los Pixies, a Los Enemigos o a los Dictators y dices ”joder, se puede, igual nos queda para rato”. Pero no lo sé, supongo que nos retiraremos cuando veamos que ya no mola.

Lo del rock asociado a juventud, pues sí y no. Por un lado lo que mola es ver a los grupos jóvenes, en esfervescencia, dispuestos a comerse el mundo, pero por otro lado hay tan pocos grupos jóvenes que me atraigan realmente que no sé… Yo creo que ante todo lo importante son las canciones, y que el grupo desprenda algo que te llegue, que transmita, y verlos en su momento me fijo en la edad oyendo música, mira, para mi Fran Nixon creo que está haciendo sus mejores canciones ahora, en los últimos 10 años o así, para mi gusto mucho mejor que en su etapa de Juventud con Australian Blonde, sin tampoco desmerecer lo que hacía entonces. Pero por otra parte también me mola ver a un grupo como Fidlar llevándose todo por delante con 22 años.


Próximos conciertos de Airbag
  • 15 de enero - La Casa con Ruedas - Daimiel, Ciudad Real
  • 16 de enero - Gira San Miguel - Sala Arena - Madrid
  • 5 de febrero - Microsonidos - sala 12 y Medio - Murcia
  • 6 de febrero - Latidos Festival - Valencia
  • 15 de febrero - Gijón Sound Festival - Gijón, Asturias
  • 16 de febrero - Kafe Antkozia - Bilbao 

    Más información en la web oficial de Airbag.

      Etiquetas: Entrevistas , Patricia Lázaro

      Patricia Lázaro: "Mis canciones son viscerales, soy yo totalmente"

      Hablamos con Patricia Lázaro sobre su primer disco, "Todo irá bien mamá" (foto: Erny Gámez)
      Como quien viene a cubrir un hueco vacío sin apenas pretenderlo, Patricia Lázaro sorprendía a muchos en este 2015 con la publicación de su primer disco. Línea de salida discográfica de alguien con mucha carretera y conciertos a sus espaldas, en los que ha destacado entre esa nueva generación de talentos con nombres como El Kanka, Carmen Boza o María Rozalén. Todo irá bien mamá es el final de un largo proceso financiado por sus seguidores y en el que ha contado con el portugués Raúl Marques a la producción, así como con la colaboración de músicos como Héctor Rojo o Andrés Litwin, actualmente también pertenecientes a su banda de directo. El disco se convierte en muestra de un emocionante repertorio primigenio, ordenado por orden cronológico, en el que despliega toda su personalidad a la hora de abordar las canciones. Tuvimos la oportunidad de hablar con ella para que nos contase algo más acerca de este momento clave en su trayectoria.


      Publicas ahora tu primer disco a pesar de llevar bastantes años haciendo canciones. Entiendo que no has querido precipitarte en este primer paso. ¿Cuáles son tus sensaciones actuales con él ya en la calle?
      La verdad es que me gustaría haberlo sacado antes, no ha sido una cuestión voluntaria que se haya alargado tanto. Tengo amigos me traían de cabeza diciéndome que cómo podía ser que no tuviera ya disco. En ese sentido mantenía lo que tú dices, no tenía ninguna prisa y no era algo que me preocupase. Mientras tanto yo iba haciendo mis canciones. Pero desde que empecé con ello, hace ya dos años desde el micromecenazgo, se ha alargado demasiado para mi gusto y ya tengo la cabeza en el segundo. Algunas canciones me resultan un tanto antiguas, aunque yo las canto encantada. Estoy muy satisfecha con lo que hemos hecho. Han surgido dificultades y ha pasado por gente de más a nivel de producción, me parece, pero creo que ha salido muy bien a pesar de todo. Lo oigo "muy yo", y eso es un triunfo.

      Has trabajado en él con músicos como Raúl Marques, Andrés Litwin o Héctor Rojo, contando además con colaboraciones puntuales como la de El Twanguero. ¿cómo has vivido el proceso de crecimiento de las canciones que has visto nacer?
      Los músicos que han grabado en el disco, y la que es mi banda ahora, lo único que han hecho es sumar. Además de ser buenos músicos son súper creativos y tienen muy buen gusto. Prácticamente todo lo que proponen es la hostia, está chulísimo. Han conservado muy bien la esencia de la canción, vistiéndola con mucho cuidado. Se nota el cambio pero se mantiene la esencia de una manera sorprendente.

      Destaca además la presencia de instrumentos de viento, con los que se recrea un ambiente muy interesante a lo largo del disco.
      Raúl Marques (el productor) es trompetista esencialmente, y cuando empezamos a trabajar en el disco e íbamos premaquetando yo flipaba cuando entraban los vientos. No unos vientos clasicorros, por así decirlo, sino una cosa un poco decadente. Hay unos ambientes curiosos, con guitarras portuguesas que le dan un rollo fronterizo que no sabes muy bien de dónde viene pero que te engancha. Una sonoridad chula.

      Las canciones del disco siguen un orden cronológico, como tú misma indicas en el libreto. ¿Se trata de un ejercicio literal de composición o de una recopilación de temas por orden de antigüedad?
      A eso le di muchas vueltas. No quería que pareciera que una está compuesta detrás de la otra. Entre medias surgieron muchas otras que no están en el disco. Canciones que canto de vez en cuando, o que ya ni canto, y que se quedaron por distintas razones. Es una selección cronológica. Hay algunas muy antiguas, como las tres primeras. Little Pat es del 2008, me parece. Las siete restantes son ya muy recientes, de los tres últimos años para acá. Mamá es la excepción, que estaría la quinta o por ahí y que al final puse la última. Me sacaba de la onda del disco y la compuse aparte, dentro de un ejercicio en el que estaba, "Generación Ochentií", en el que se marcaban temáticas semanales y una de las que se propuso fue la de la maternidad. Hice esa canción como un juego y para salirme de la temática de desamor en la que estaba metida por entonces.

      A la hora de escribir canciones puedes optar por la visceralidad y los asuntos personales, hablando de lo que te pasa a ti, o crear un personaje a partir del cual fantasear e imaginar historias que contar. ¿Tú te expones mucho personalmente?
      Del todo. Me invento mis cosillas como licencias poéticas, lo que haga falta, pero mis canciones nacen de lo más profundo de mi ser. Son viscerales totalmente. De hecho hay muchos detalles que solo entienden personas muy cercanas a mí. Átame sí es una canción que de alguna forma me invento, y en la que estoy narrando una historia ajena a mí, con dos personajes metidos en una relación muy almodovariana, intensa y sufrida. Es algo que me parece muy curioso y que no se me da muy bien, a pesar de que también escriba relatos. Hay amigos que lo hacen muy bien, como El Kanka o el mismo Coppel, canciones narrativas en la que escogen un perfil de persona y se inventan una historia. Me parece una maravilla. A día de hoy no lo hago y si lo pienso todo puede parece una canción súper larga, en la que no paro de hablar de lo mismo: lo que yo veo, lo que siento, el ruido de la cabeza... Sí, mis canciones son viscerales, y soy yo totalmente.

      ¿Te causa eso algún tipo de reparo frente al público?
      Pues mira, no. Lo que he tenido sobre todo ha sido miedo escénico, y me ha costado mucho trabajo encontrar mi forma de estar en el escenario. Es algo que le ha pasado a todos los artistas, de ahí que haya tanto yonki, alcóholico... Es muy potente, el plantarte delante de un montón de personas que te están mirando y a las que tienes que seducir. Como precisamente lo he pasado mal en el aspecto físico, a la hora de escribir siempre he sido muy libre y lo que decía era mi salvación. Nunca he tenido ningún problema con eso. A veces mi novio se sorprendía de lo que contaba, o incluso gramaticalmente, por el hecho de usar ciertas palabras como "movidas", por ejemplo.

      Justo eso llama la atención en tus canciones. Elegir usar palabras a priori más vulgares en lugar de embellecer las frases con términos que puedan no representarte.
      Me encanta ese contraste entre algo más intelectual, por decirlo de alguna manera, con palabras de las nuestras, de las que usamos a diario. Es algo que Krahe hacía como nadie.

      Del arte del disco, así como el de la web o el de los carteles, se ha ocupado Anabel Perujo "Pek". Supongo que te sientes totalmente representada, ¿cómo ha sido relación de trabajo con ella?
      Es mi mejor amiga. Nos conocemos hace quince años y somos hermanas, estamos en contacto a diario. Nos conocimos en Granada, donde ella hizo Bellas Artes. Tenemos los mismo referentes culturales, bebemos de las mismas fuentes todo el rato y quiero que me acompañe siempre. Con el disco ha sido un proceso de meses a través de Skype, en sintonía total. Conceptualmente fuimos juntas desde el principio hasta el final.

      Estás en Madrid desde hace dos años aproximadamente. Supongo que más allá de establecerte en un lugar donde hay más gente que pueda escucharte, debe ser importante y enriquecedor esa oportunidad de relacionarte e interactuar con muchos otros artistas.
      Eso ha sido sobre todo. Granada es una ciudad muy cultural pero no deja de ser más pequeña y cuando llegas aquí y te surgen un montón de planes para ver conciertos muy variopintos te enriquece mucho ver lo que la gente está haciendo, y cómo. Madrid es un buen resumen de lo que está ocurriendo en el panorama, tanto para bien como para mal. En estos dos años he visto lo equivalente a lo que podría haber visto y sentido en Granada en cinco. Va todo mucho más rápido, es mucho más inmediato. Un hervidero.

      Granada siempre ha sido un importante epicentro cultural en todos los ámbitos, llegando incluso a estar mitificada. Viniendo de allí, ¿cuál es tu impresión?
      Decía Miguel Ríos algo muy bonito, de lo que no me voy a acordar... Algo así como una ciudad borracha de su propia belleza. Es una ciudad preciosa en la que respiras un ambiente muy pasional. Estaba Javier Egea, Morente... hay mucho arte. Lo que se queda corto es el ritmo comparado con la agenda de otras ciudades.

      Yendo a tus comienzos en Granada, ¿cómo fue entrando la música en tu vida? ¿Fuiste antes escritora que música?
      Ha ido todo un poco a la vez. Yo siempre he escrito desde muy chica, y también cantaba. De hecho me presenté al casting de Menudas Estrellas (risas)... Bueno, una frikada. Cantaba mucho con el palo de la fregona, le cantaba a mi madre y le hacía que se diera la vuelta porque me daba vergüenza. Un día me regalaron una guitarra y empecé a tontear. También bailaba, de los cuatro años a los diecisiete, y en principio pensaba que iba a ir por ahí, pero no continué con eso. Se juntó lo de la guitarra con conocer La Tertulia, que es un sitio muy mítico de Granada. Ahí ha estado todo el mundo. Rollo Libertad 8 pero a otro nivel porque además es de argentinos y va mucho por el tango. Entré ahí por primera vez con catorce años y se me encendió la luz. Se me juntó todo, llegué a mi casa e hice una canción.

      ¿Y te diste cuenta de que se te empezaba a dar bien?
      No se me hizo nada difícil escribir, controlaba por entonces un montón de escritores, aún no a los latinoamericanos, pero era muy fanática de las estructuras de rimas y de las figuras literarias. No me costó nada, y sin darme cuenta tenía además una especie de conocimiento musical, como que sabía un poco cómo se hacía una canción. Todo de una manera muy intuitiva, que es como me sigo moviendo.

      ¿Te preocupa en qué estilo se te pueda encuadrar o etiquetar?
      Esas cosas me dan igual. La gente necesita nombrar las cosas, saber cómo presentarse en los sitios, pero al final genera mucha confusión. Al final cantautores somos todo los que hacemos las canciones y las interpretamos. Shakira, The Beatles, Björk y mil ejemplos más. Pero no me preocupa porque una vez vas al concierto ya ves lo que hay. Ni yo misma me sé definir, es la pregunta que más odio. Al final el artista se explicar por sí solo.

      Has girado mucho hasta el momento. ¿Qué experiencias en directo destacarías? Recuerdo por ejemplo la gira "Carretera y Mantras", con Carmen Boza y Road Ramos.
      Fue un mes y medio en el que hicimos veinte mil sitios.... Luego también montamos una gira muy grande con "Generación Ochentií", un movimiento de cantautores nacidos en los ochenta. Ahí estaba Rozalén, cuando aún no era tan conocida, Dani Fernán, Alberto Alcalá, Rocío Ramos, Petete, Muerdo... Estábamos un montón, también fue una locura. Y luego con Alberto Alcalá, como al principio con El Kanka, estuve girando a dúo por un montón de sitios de España. Me he movido mucho pero no demasiado sola, que es algo que estoy empezando ahora y me mola.

      Estuviste también tocando en Colombia.
      Estuve hace cuatro años por medio de Injuve. Quedé segunda, me parece. Toqué en el Círculo de Bellas Artes y también entré en un catálogo de artistas emergentes, que lo consultan organizadores de festivales. No sabía eso por dónde iba a salir aquello y de repente surgió lo de Colombia, donde llevaban tanto artistas emergentes como más famosos. De aquí fui yo con Xoel López. Y desde Argentina Lisandro Aristimuño, que soy fan total y canté con el. Estuve llorando una hora, vamos. Fue increíble. 

      En El tío de la tiza cantas "hay que hacer contactos, dicen algunos, yo prefiero un falafel". ¿Todo eso que se supone que hay que hacer para medrar en el mundillo te da una especial pereza?
      Sí, tengo mucho pesar con eso. Es algo que es necesario pero que detesto si no sale de forma completamente natural. Me cuesta mucho trabajo acercándome a una persona por interés, y cuando me encuentro haciéndolo de alguna manera no me siento cómoda. Luego muchas veces es prejuicio por mi parte, y surge una conversación interesante que yo habría evitado. Pero sí, es lo que más pereza me da.



      Luego está lo más casual o espontáneo. Después de tu primera presentación con banda en Galileo Galilei, Quique González compartía en redes sociales lo mucho que le habías gustado.
      Yo lo flipé. No le conocí de primeras, no le reconocí bien, y me dice: "Oye, que me ha encantado, ¿de dónde has salido tú?", y mientras me decía esto pienso, "¡tú eres Quique González!". Y después puso aquello en Twitter, yo me quedé como en un nube.

      ¿Piensas en hacia dónde quieres llevar tu carrera? ¿cuál es tu actitud y filosofía al respecto?
      Soy muy punkie para eso, no lo pienso mucho. Con hacer canciones que considere que están bien, dentro de lo que yo puedo hacer, y con dar buenos conciertos... eso es lo más grande que hay. Es un tesoro, me produce una felicidad como cuando venían los reyes magos. Esa es mi preocupación y mi ambición va por ahí. Y así me va bien, las cosas están saliendo solas. 

      Entiendo que es difícil analizarse a una misma de esta manera pero, respecto a lo que ves que se ofrece a tu alrededor, ¿crees que puedes estar aportando algo diferente?
      Eso no lo sé, no tienes ninguna distancia respecto a uno mismo. La gente me dice que sí, que ocupo un hueco que no estaba cubierto, un pop rock ibérico fronterizo... ¡Volvemos a las etiquetas! Yo no tengo ni idea. Quizá puede partirse de la influencia que tengo del rock argentino, lo que ha hecho Charly García, Fito Páez, Spinetta. Es una forma de escribir muy sincera y de mucha calidad. No se me ocurriría un símil español con Charly García, por ejemplo, o con Cerati. Es algo visceral, auténtico, pero sin olvidar la parte lírica. También Rosendo es muy auténtico y a mí me encanta, pero para mí a veces se olvida de la poesía. Esa influencia la tengo yo de pleno, lo he estado bebiendo años seguidos y a lo mejor puede pasar por ahí esa diferencia que ve la gente en mí, en cuanto a cómo digo las cosas.

      Texto de Bruno Corrales
      Etiquetas: Entrevistas , Los Enemigos

      Los Enemigos: "Nuestras canciones te hablan de tú a tú, son muy viscerales"

      Los Enemigos, actualmente de gira presentando "Vida inteligente" (fotos: María Martín-Consuegra Loro).
      Los Enemigos ya eran, se hubiese o producido o no su regreso, un pedazo importante de la historia reciente del rock en español. Disueltos desde 2002 y convertidos en una de las formaciones más añoradas, no eran muchas en su caso las esperanzas de un regreso. Aún así, las aguas volvían finalmente a su cauce diez años después, cuando anunciaban una serie de conciertos denominados La Revuelta Enemiga , largamente ampliada gracias al éxito hasta llegar a plantearse lo que finalmente también sucedió, la publicación de un nuevo disco, Vida Inteligente . Hablamos con Josele Santiago, Fino Oyonarte, Chema "Animal" Pérez y Manolo Benítez sobre sus sensaciones una vez establecidos y con las primeras canciones nuevas en 15 años bajo el brazo.

      Vuestra gira de regreso fue toda una sorpresa en el panorama nacional. Más si cabe el anuncio un tiempo después de que os decidíais por publicar un nuevo disco. ¿En qué momento surgió la idea?
      Fino : La revuelta se alargó en el tiempo. Iban a ser solo unos cuantos conciertos, nada más, funcionamos muy al día. Pero abrimos la puerta y nos pusimos de acuerdo. De repente surgió la posibilidad, Josele empezó a mandar algunas canciones: "hey, chicos, tengo algo nuevo, ¿qué os parece". Y empezamos a trastear, vimos entonces si merecía la pena y si tenía sentido hacer algo en común. Preparamos un EP... Bueno, son cosas habituales, que surgen con naturalidad. Además, ¿cuánto iba a durar la gira de regreso? Te podrías cansar. Necesitas un incentivo, y qué mejor forma que seguir haciendo canciones. Sin darnos cuenta nos complicamos la vida y ya fuimos a por el disco. Josele estaba muy animado haciendo canciones, iba mandando cada dos por tres cosas, quedaba con Chema para grabar unas demos con guitarra y voz y durante un año quedamos cada tres meses varios días para ensayar en el local. Super a tope, muy intenso todo.
      Chema : Y sin darnos cuenta ya estábamos metidos en el lío.

      Como decís, la idea primigenia era haber registrado únicamente un EP.
      Chema : Sí, Josele no trajo doce canciones de golpe y barajamos esa posibilidad, pero luego pensamos: "Vamos a ver, después de 15 años de no grabar en estudio, ¿vamos a hacer un EP?". La vuelta tiene que ser de verdad. Josele estaba productivo.

      Y finalmente ha sido uno de vuestros discos más largos...
      Josele : Un poco en el límite para mi gusto, porque a mí los discos de más de 15 temas me parecen ya demasiado.

      En lo musical, con quince años de diferencia es complicado hablar de continuidad. Siempre habéis sido de todos modos un grupo que se ha desenvuelto bien en diferentes registros. En este disco encontramos varias canciones, como Santos inocentes o Cementerio de elefantes , que puede remitir épocas pasadas. ¿El regreso os ha revitalizado?
      Josele : Sí, sin duda. Es posible porque estamos con mucho subidón. Se ha afrontado con mucha ilusión y ganas, y se nota. El disco está grabado en directo, al igual que los últimos, y están casi todas las facetas de Los Enemigos, menos quizá la vena cabaretera, que nos daba de vez en cuando por hacer un charlestón... Tampoco hay ningún blues. Somos un grupo de rock en castellano pero tenemos bastante amplitud de miras.
      Chema : No hay nada premeditado, de intentar buscar sonar como aquel disco o intentar hacer canciones como las de este otro. Simplemente hacemos lo que no sale.
      Josele : Hubiese sido un error ahora mismo ponerse una referencia. Que suene a lo que suene ahora y ya está. Y no deja de ser un concepto creativo. ¿Mejor? ¿peor? Eso es muy personal, muy subjetivo. ¿Vas a hacer un disco mejor que el último? ¿en qué sentido? Esto no es un deporte, que llegas el primero a la meta eres el primero y no te lo discute nadie, pero si vas a decir que este disco es mejor o peor que el anterior seguro que hay un fulano que lo pone en duda. Son conceptos con los que no merece la pena jugar a priori. Puedes hacer las canciones lo mejor que puedes. y ya veremos.

      Decidíais volver a contar con Carlos Martos a la producción, una persona de total confianza en vuestra trayectoria.
      Josele : Claro, es que ya que nos ponemos y que estamos con el equipo titular, la primera opción era Carlos. Y dijo que sí, para alegría de todo el mundo. "¡Hostia, produce Carlitos!" Fue una inyección de moral porque Carlos se implica igual que nosotros. Cuando estamos grabando da la sensación de que somos cinco.
      Manolo : Faltó Rocko…
      Fino : Faltó Rocko, desgraciadamente, que es parte de nuestra historia. El perro de Manolo. Ha sido una suerte poder hacerlo con Carlos de esta manera. Con él hemos grabado tantos discos que suenan diferentes. Sursum Corda , Tras el último no va nadie ... Fíjate. Cada uno tiene su personalidad y su sónica diferente. Una vez tuvimos más experiencia en la grabación de discos buscamos la forma de hacerlo que no fuese idéntica a la anterior. Quizá porque no quieras repetir la fórmula, trabajando la misma gente con el mismo productor. Hicimos nuestros pinitos de irnos a grabar fuera, irnos al campo... Pero ahora mismo simplemente era estar juntos y con la persona idónea, que nos conoce y va a hacer lo posible para participar.

      Con la perspectiva que da el tiempo, el descanso que ha supuesto en lo personal la distancia y el éxito en vuestro regreso, ¿afrontáis esta nueva etapa con menos presión?
      Chema : La madurez te reposa, te da un poquito de tranquilidad y te hace ver las cosas sin la gravedad o con la excitación con la que lo ves cuando eres joven, más chaval. Pero el entusiasmo es el mismo.
      Josele : Tampoco teníamos muchos objetivos cuando nos juntamos la primera vez en 2012, nada más que hacer tres bolos. Objetivos y presión no ha habido ninguna. Cuando estás a gusto, ¿por qué vas a dejarlo? Van bien las cosas, responde la gente.
      Fino : Nos hace ilusión, siempre que grabas un disco te hace ilusión. Aunque hay una cosa que sí me hace gracia y es que, desde fuera, siempre que sacábamos un disco nos decían: “¡Éste es el disco! ¡éste es el disco!” (risas). Lo típico que te dicen desde fuera. Esas cosas ya no nos van a pasar. Este es un disco que afrontamos con mucha realidad, con mucho cariño y con mucha expectación. Queremos disfrutar del momento y que nos dé muchas alegrías

      En cuanto a la voz, algunas canciones como Perra tuerta recuerdan irremediablemente a los últimos discos en solitario de Josele. Llama la atención además cómo ha afrontado las canciones de formas muy diferentes, a varios niveles.
      Josele : Últimamente hice muchos acústicos y me di cuenta de lo mal que cantaba (risas), así que me he puesto un poco las pilas en el asunto. Además, me han quitado un pólipo y eso rejuvenece bastante. Fue una operación muy sencillita, pero ahora llego no sé si una octava más agudo, pero quitando eso...

      Para la publicación del disco recuperabáis también Alkilo Discos, vuestra propia discográfica. ¿Ni os planteastéis volver a probar con un sello?
      Fino : Está recuperado. Este sello desapareció o se paró cuando nos separamos, pero en cuanto decidimos que el disco lo sacábamos nosotros nos pusimos manos a la obra y lo recuperamos. Me he dado cuenta de una cosa muy importante: que la gente que esté a tu alrededor le ponga ganas y cariño. Y eso no es fácil encontrarlo. Cuando estás en un sello al principio todo es de puta madre pero, al fin y al cabo, es una empresa. Ese cariño no lo vas a tener al 100%, y no quiere decir que vayan a hacer un mal trabajo. Si lo sacas tú, tú eres responsable de todos tus movimientos. Por lo menos todo queda en casa.

      Existe cierta impresión de recelo ante el éxito de vuestra despedida de 2002, una especie de rabia por no haberlo tenido de ese modo durante la vida del grupo. De todos modos, ese público ha estado presente en vuestro regreso.
      Chema : Aquello fue un poco como un funeral, en el que todo el mundo habla bien del muerto aunque haya hecho cosas muy malas. Nosotros nos estábamos retirando, y ese retiro hace que la gente te quiera más y que haya más apoyo, pero eso no iba a cambiar nuestra forma de pensar respecto a lo que estaba pasando con el grupo y con lo que queríamos hacer en ese momento. No te podías dejar engañar, era un poco ficticio aunque la gente nos quería bien.
      Fino : Te aseguro que fue gente que no nos había visto en la vida por no perderse el último concierto de Los Enemigos, ¡te lo juro! Mucho indie talibán (risas).
      Josele : Bueno, te enteras de que un grupo que te gusta se va a separar y vas a verle porque será la última vez.

      Y la respuesta del público desde que comenzó esta nueva etapa ha sido muy buena.
      Josele : La sensación que tuvimos en aquel primer bolo de 2012 era que llevábamos sin tocar un año o dos, más que diez. La energía estaba ahí y la hemos recibido. Si hubiésemos salido a tocar en directo y no la hubiésemos notado seguramente no estaríamos aquí ahora. Lo que pasa es que la gente nos la ha devuelto. Así es como se genera vida y de ahí pues, al final, pues salió una criaturilla. Daba la sensación de que había muchas ganas. Esperábamos una buena respuesta, pero no tan buena.
      Chema : ¡Parándonos por la calle! Sentíamos cosas que no habíamos sentido en la vida realmente.
      Josele : ¿A ti te paran por la calle y no es la policía? (risas).

      Con el panorama actual, teniendo en cuenta las tendencias, el carácter de los festivales más potentes y vuestra marcada personalidad, ¿pensáis que sigue habiendo un hueco claro para vosotros?
      Fino : Hombre, el hueco nos lo hemos currado. Llevamos muchos años, muchos discos, y quieras o no existe cierta personalidad. Que no es que merezcamos más ni menos, pero está ahí.
      Manolo : Yo diría que el panorama nos estaba llamando. Había mucha gente que a mí me entraba y me decía "tío, habéis dejado un hueco".
      Josele : Claro, es que hay mucha gente que si no tocamos nosotros pues no van. Y al revés... Pero había un ambiente muy enemigo. Pero aunque eso no hubiera existido a nosotros nos tiene que dar igual. Tocamos en el BBK por la tarde, nos salió un bolo que te cagas y el público que teníamos eran las niñas que estaban esperando a no se quién tocaría detrás. No tenían ni idea de quiénes éramos y fue uno de los mejores bolos que hemos dado.

      Los Enemigos continúan adelante sin dar la impresión de pertenecer a un estilo o tendencia determinada que alguna vez haya podido estar en auge, de moda.
      Josele : A lo mejor precisamente por eso éstas canciones siguen vivas. No están asociadas mentalmente a ningún movimiento ni a ningún tiempo en concreto, cada uno la tiene asociada a su propia experiencia. Porque son canciones que te hablan de tú a tú, son muy viscerales. Que te venga ahora un tío que tiene la edad que tú tenías cuando escribiste aquella canción, diciéndote que le ha llegado… eso significa que no estabas tan zumbao como creíais. Es muy curioso. Cada uno las tiene en su rinconcito particular.

      Texto de Bruno Corrales
      [Versión de la entrevista publicada originalmente en Rock Estatal #28]  
      Etiquetas: Entrevistas , The Lazy Jeans

      The Lazy Jeans: "No hemos parado hasta encontrar el sonido que buscábamos"

      Miguel Ángel Ruiz, en los estudios de La Casa con Ruedas (foto: María Martín-Consuegra)
      El Hombro y el Peso es el segundo y ambicioso largo de The Lazy Jeans . Desde Daimiel, Ciudad Real, liderada por Miguel Ángel Ruiz y con Samuel Pozuelo (batería), Miguel Ángel Flores (bajo) y José Ramón Muñoz (guitarra), la banda desarrolla y pule su sonido sin atisbo de presión u obligación de ningún tipo. La música como objetivo último con el sello de La Casa con Ruedas . Hablamos con Miguel Ángel Ruiz sobre el desarrollo de la grabación de un nuevo disco cuyo arte luce gracias al trabajo de Raquel G. Ibáñez. Aprovechamos además para recordar etapas pasadas al frente de Radiojam , su labor al frente del estudio de grabación y sala de conciertos o sus motivaciones y deseos respecto al mundo de la música.


      La grabación y preparación de vuestro nuevo disco se ha extendido durante varios meses, ¿ha sido en esta ocasión un proceso complicado?
      Más bien, ha sido distinto. Esta vez hemos construido las canciones en elestudio, y ese proceso, no de composición pero sí de unir los trozos yconseguir el resultado final sí ha sido una manera un pocodistinta. Hemos tardado un poco en grabarlo pero han sido másproblemas de agenda que del propio proceso de grabación.Ha sido relativamente fácil grabarlo una vez roto ese cascarónque es la composición o el establecer una matriz sobre la que crear, conpor ejemplo bajo y batería.

      Entiendo que, esta vez, le has dado muchas más vueltas.
      Sí, he prestado mucha más atenciónal sonido de las guitarras, y al sonido en general por la propia naturaleza de la grabación. Cuandograbas en directo no te puedes permitir el lujo de depurar tanto elsonido, digamos, así que esta vez me he comido un poco más lacabeza. Hemos utilizado material antiguo, de los años 60 y 70, y técnicas un poco clásicas buscando un sonido de guitarra potente, conpresencia. Que no fuera un sonido estándar pero que tampocofuera demasiado extraño. 

      La batería es muy solvente con Samu y no hayque modificar nada más, pero las guitarras eran una asignatura pendientey ha sido lo que he intentado solucionar en este disco. Al no tener ese rollo de grabar en directo hay muchos overdubs. Por ejemplo, en Relativo hay una guitarra de docecuerdas y otra anormal sonando por el medio, acústicas las dos. Haymucho detalle por debajo, mucho colchón de guitarra enmuchas canciones. Hasta que nohemos encontrado el sonido que estábamos buscando no nos hemosquedado conformes.

      Teniendo en cuenta tu labor comoproductor, compositor e intérprete, ¿podemos considerar a The LazyJeans un proyecto grupal o tiende más a lo personal?
      A mí me gusta mucho tener un grupopero quiero mantener el concepto personal. El grupo es esencial,y sobre todo con un grupo tan solvente como los Lazy , que enriquecen elsonido siempre. Van más allá de lo que yo hubiera ido y lascanciones crecen mucho más. Me parece que tiene esas dos caras. Es personal sobre todoy lo va a seguir siendo pero es esencial la aportación de otrosmúsicos. Espero que la banda con la que estoy ahora sea la quelleve siempre, porque es la que más me gusta.

      De todas las bandas de las que hasformado parte o con las que has tocado, ¿es The Lazy Jeans con laque te sientes más identificado, desde un punto de vista musical ysegún tus gustos personales?
      No, depende del momento. Ahora mismo sí antes con Radiojam estaba completamenterealizado. Era una filosofía distinta porque había dos compositores: Miguel, el bajista, y yo. Teníamosque ponernos de acuerdo, y en ese proceso es en el que se enriquecíanlos temas. Pero a veces hay muchos problemas, y si no tienestiempo para ensayar no puedes encontrar ese timing necesario. La de The Lazy Jeans es una música más sencilla a laque hacía con Radiojam, en cuanto a que hay muchas canciones deRadiojam que no puedo tocar solo con una acústica. Éstas sí, y eslo que me pedía el cuerpo y lo que me apetece hacer ahora. Radiojam fue fruto de su tiempo y de suscircunstancias, igual que The Lazy Jeans lo es ahora. Me sientocompletamente identificado con las canciones (¡las compongo yo!),pero no podría poner por delante uno de otro. Son incomparables.



      ¿Cómo y cuál fue el criterio deselección y recolección de canciones para El Hombro y el Peso ? Si es que no hubiesen estado todas compuestas en un mismo margen de tiempo, ex profeso.
      De El Hombro y el Peso hay cuatrocanciones que tienen más de diez años: Día gris , Shock , LoRecuerdo y A gusto aquí . Cuandosurgieron no vi el momento de grabarlas, no quedabanbien o no encajaban, y es bonito ver cómo de repente en este disco hancobrado sentido. Han encontrado su sitio dentro del disco, dentro desu temática y del universo que pretende plasmar.

      Con el disco terminado, ¿consideras que existe un hiloconductor? ¿las canciones en su conjunto tienen un sentido en particular, una coherencia?
      Sí, totalmente. Este disco trata delequilibrio, y todas las canciones afrontan esa temática desde unpunto de vista distinto. O desde varios puntos de vista. Que entraran estas canciones fue un poco desopetón, no puedescalcularlo o decir “voy a componer un disco sobre esto”, yo nopuedo. Hay gente que sí puede, crear discos conceptuales, pero yo no lo heintentado. Las canciones que son,son las que tienen que estar. Había algunas que había abandonadodel todo, como Lo recuerdo , que curiosamente es de las que más estágustando a a la gente, siendo la número 8. Había tirado latoalla ya con ella pero se la enseñé a Samu, le cambió el ritmo yde repente funcionó. Me alegro mucho. Sucedió también con Shock ,por ejemplo, que fue una de las primeras canciones que grabamos conlos Lazy. No sé si estará activo todavía nuestro MySpace peroahí tenemos la versión original, que toca por cierto el piano elbajista de Radiojam, un piano precioso. Era una maquetilla chula yesa versión es insuperable, suena peor que la nueva versión pero yocreo que tiene más rollo. Es el síndrome de la maqueta, que aveces parece insuperable

      Comentas que te sorprendió que unacanción como Lo recuerdo tuviese más éxito que las demás siendola octava en el orden del disco, como si pensases que la gente no va a llegar hasta ahí…En este sentido, ¿diste muchas vueltas al hecho de ordenar lascanciones?
      Sí, es por eso (risas). En este casolas hemos ordenado mucho. Yo pensaba que la 9 abriera el disco, pero escuchándolas decidimos empezar con un poquito de energíay colocar una algo sui generis como Las Chicas siempre bailan , conese desarrollo instrumental al final. Atendiendo a lo animado de lostemas, porque creo que es un disco un poco denso en lo musical. Shock es una canción muy larga, A gusto aquí es muy triste y un pocodura. Hay ina travesía por el desierto a mitad del discoque si la ponemos al principio… Hay que ver un poco cómo la genteva a entrar con los temas. Creo que es el mejor orden que hemospodido poner, pero lo hemos pensado mucho, ¿eh?

      Nos decías que las cancioneshablaban sobre el equilibrio. Uno de los puntos fuertes del disco esla presentación, con el arte a cargo de Raquel G. Ibáñez y El Colgado del Tarot protagonizando la portada. ¿Cómo habéistrabajado este concepto?
      En este caso, toda la simbología y elarte es muy importante. Quería que fuera un todo, que el arteredondeara y sirviese de pegamento para unir todos los dobladillosque son las canciones. Hemos hablado mucho Raquel y yo, pero nos salió enseguidael concepto primigenio. Le expliqué un poco pero notenía pensado en absoluto el tema de la carta de tarot. Yo leexpliqué el concepto que entendía de El Hombro y el Peso, elequilibrio entre el peso y el aguante que puede cargar un hombroantes de romperse, debiendo mantener un equilibrio y liberándose antesde romperse. Te encuentras en una situación que te lleva a pensareso, un momento en la vida en la que ocurren cosas en las que parece que se rompiese algo. Y hay que analizar por qué se ha roto, por quéhemos llegado a este punto en el camino. "¿Ha sido culpa mía? etc". 

      Ella me devolvió la idea de lo del tarot. El colgado pende de un árbol, con la rama aguantando el peso aumentado pordos sacos, uno con un corazón y otro con un peso, debiendo decidirquizá qué debe soltar para mantenerse en una situación límite. Haymucha simbología, atendiendo también al paso del tiempo, a lapaciencia… Se puede ver a través de las letras y se verá tambiéna través del arte del disco, que no tendría sentido sin lascanciones. Está muy bien, a mí me ha gustado mucho.

      Portada de "El Hombro y El Peso", obra de . 
      ¿Son las letras de este disco lasmás personales o profundas que has escrito?
      No, no son lasmás profundas. Todas son igual de profundas. En este disco síes cierto que hay dos de las letras más largas que he hecho, con más peso literario, entre comillas, que otra canciónque haya hecho. Pero no creo que sean canciones más profundas. Respecto a otros discos sí hay mucho desarrolloinstrumental, muchos cambios. Musicalmentees más rico.

      Como responsable de La Casacon Ruedas has ganado muchísima experiencia en la organización deconciertos o festivales. También produces a numerosas bandas durante el año desde los estudios Popsonic. Entiendo que todo este bagaje te habrá dado unavisión realista de cómo funciona el mundo de la música en nuestropaís, ¿es algo que ha llegado a afectar a tu actitud a la hora de desarrollar ypublicar un disco propio?
      Para mí, el proyecto de los Lazy escomo para un pintor, pintar. Es una expresión artística. A estasalturas no espero ni deseo mucha repercusión. Porque tampoco sé si estaría dispuesto a asumir lo que conlleva un éxito, con giras y demás. He hecho música toda mi vida pero no he estado degira a tope, no me he dedicado nunca a esto a saco deprofesionalidad, así que no me lo planteo. Queremos dar conciertosbuenos, pero pocos. En estos momentos mi aspiración máxima esgrabar en el estudio, grabar con los Lazy o a los grupos que megusten. 

      Estoy en contacto con gente por el tema tanto degrabación como de la sala, pero no ha cambiado mi manera de verlo.Valoro mucho a la gente que se pelea a saco en el escenario porqueno es tan fácil como parece, y si desde La Casa con Ruedas podemosecharles una mano estaremos encantados porque estaremos cumpliendocon el objetivo de nuestra asociación. Pero los Lazy no creo queestén preparados para un salto cualitativo. Nos hemos quitado esapresión y lo que vamos a seguir haciendo es grabar un montón dediscos. Si algo viniera en el futuro habría que analizarlo, pero conmuchísimo cuidado. Ahora mismo estamos muy a gusto donde estamos.

      ¿Qué ideas contempláis en cuanto a lagira? ¿cómo vais a afrontar este repertorio en directo?
      Queremos hacer un reflejo más o menosfiel de lo que hay en el disco, y hacerlo bien. El disco está muy producido pero creo quese puede tocar, y digo creo porque vamos a empezar con los ensayosahora mismo. Lo veremos ahí pero creo que no habrá problema. Lascanciones tampoco tienen mucho lío como para encontrarles el punto.

      Yendo al origen de The Lazy Jeans,¿cuáles fueron los patrones a seguir en un primer momento? ¿el conceptode rock, folk o americana eran las líneas a seguir desde unprincipio?
      No, no fue así. En la maqueta quevenía Shock grabamos también Mis canciones no valen nada , que saleen el primer disco. Dos de aquellas canciones las presentamos a unconcurso que se llamaba Explosión Local, de Ciudad Real, y ganamosla grabación de un videoclip, que se puede ver en YouTube si lobuscas. Por entonces yo no tenía banda, así que llamé a mis colegas para grabarlo. Estaba Samu; Miguel deRadiojam (que hacía como que tocaba el bajo); Arturo, de Célula, quetocaba el banjo; y Miguel, que tocaba en una banda que se llamabaAtrevida, de Puerto Lápice. Después de eso seguimos con el rollo porque parece que ala gente le gustaba, y cuando la cosa empezó aflojear con Radiojam me puse ya más seriamente. Entonces eran simplemente canciones que no podía tocar de ningunamanera con Radiojam, y decidí grabarlas yo. Supongo que empecé aescuchar otras bandas por entonces, Tom Petty, Quique González oWilco -que todavía no me gustaban mucho-, y salieron esascanciones. Veníamos de una época con Radiojam en la que lascanciones eran demasiado complicadas, estábamos presionados de unamanera ridícula por sacar temas de un alto nivel compositivo, ya mí ya se me habían agotado las ideas. Quería componer canciones contres acordes y fue una especie de liberación. 

      Estoy abierto a todo tipo de música. Yo vengo de los 90 y puedo valorar en la misma medida a Soundgardenque a Led Zeppelin o a Wilco. Arrastro muchade la música de entonces pero, por ejemplo, he venidoescuchando en el autobús a Modelo de Respuesta Polar, que me parecenincreíbles. Si algo me emociona tampoco me planteo mucho más. Puedoflipar perfectamente con Modelo de Respuesta Polar, con Hendrik Rövero con Los Ganglios. Me gusta grabar a todotipo de bandas, cada una con su rollo, pero yo solo sé componer deuna manera. Disfrutaría a tope tocando en una banda de hardcore. Dehecho, ¡he tocado el bajo en bandas de hardcore! Luego te paso la maqueta de Guilty ,hardcore a tope. Tenía el bajo con el Big Muff, un pedal dedistorsión de los más guarreros y surferos que existen. ¡Yo fui elprimero que metió distorsión al bajo en mi pueblo! (risas). Era unbajo de mierda y el pedal no era un pedal de bajo, yoautomáticamente le daba al fuzz y cuando terminaba se lo quitaba. Undía se me olvidó darle y sonaba igual (risas). Me había cargado elaltavoz… Sin conocimiento ninguno. Guilty, el mejor grupo en el quehe estado. Yo he saboreado todo tipo de música, incluso he grabadoteclados para hip hop.



      Retomando la idea de lo que osllegastéis a complicar en cuanto a la composición en Radiojam,recuerdo que en la presentación del EP de Suny en la sala Sirococomentaste en un tono positivo la sencillez con la que Maríaafrontaba las canciones, siendo algo imposible para ti.
      Eso es lo que más valoro de Suny.Como compositora y como proyecto. Las nuevas canciones que estamosgrabando tienen un nivel compositivo enorme, pero siguen teniendo dosacordes. Eso, a día de hoy para mí es imposible. Pero es porque losque llevamos tocando ya tiempo nos pasamos de frenada. Suny no tieneese background técnico y compone melodías. Yo siempre empiezo porlos acordes, por la música, y subordino la melodía.

      ¿La frescura que requiere el pop?
      Sí, sí, pero tampoco es muy pop loque está haciendo Suny. Es bastante oscuro, va a dar un poco demiedo (risas). Miedo extremo.

      Hace poco bautizabas a tus estudios de grabación con el nombre de Popsonic, con la intención de diferenciarlo del trabajo realizado desde La Casa con Ruedas.
      El estudio es el estudio, y lo queproduce La Casa con Ruedas es otra cosa, porque no dejamos de ser unaespecie de sello desde un concepto primigenio. Queremos que la músicaque nosotros producimos, que consideramos que está guay y cuyasproducciones son nuestra responsabilidad, lleven nuestro sello, parabien o para mal. Surgió el problema de que venían bandas a grabar yaparecía como grabado en La Casa con Ruedas, así que quise diferenciarlo con Popsonic.

      ¿Cuáles consideras que han sido tus mejores experiencias en elestudio?
      Carlos Madrid y Suny, a bote pronto, aunque siempre me hagustado mucho grabar a la gente. Con ellos tengo una trayectoriaparalela. Hay cosas en el Oh, Beatrice que son de lo mejor que hengrabado. Fue duro de grabar, la atmósfera del discoimpregnó mucho la grabació, pero fue bonito porque al final esotambién influye.

      Una vez publicado El Hombro y El Peso ,¿qué se te pasa por la cabeza? ¿qué te apetece más? Que loescuche la gente, presentarlo en directo, ponerte con cancionesnuevas…
      Grabar el siguiente disco, más quenada porque ya tengo todas las canciones hechas y tengo muchasganas de grabarlo. Pero todavía faltan las letras, mucho que limar…La verdad es que me da muchapereza ponerme a tocar en directo porque a nuestro nivel los gruposno tienen acceso a salas con garantías. Muchas veces los trabajosque se hacen en estudio no se reflejan bien en vivo. Estoy casi másinteresado en experimentar, en darle nueva salida o una nueva opción yosolo con la acústica. Algo que pueda controlar y que sepa que va asalir bien. 

      Ahora mismo lo que me apetece es seguir grabando,sinceramente. Vamos a grabar muchas cosas más con los Lazy, estoy seguro. La repercusión me da un poco igual. Realmente, estamos en una situación deprivilegio respecto a otras bandas, que tienen que depender de quealguien les pague su disco. Grabamos en nuestra casa, tenemos lo quequeremos cuando queremos. Creo que hemos alcanzado el triunfo, el objetivo en la música. Tom Petty está en la mismasituación que nosotros, puede grabar lo que quiera en el estudio quequiera. Aunque él está incluso peor, porque tiene que salir yhacer 30 conciertos para pagar las facturas, pero nosotros no (risas). Encuanto mezclas el dinero con el proyecto, algo se pierde. Siempre sesacrifica el arte. Ahora mismo estamos muy contentos.


      El Hombro y el Peso está disponible en una edición limitada a 100 unidades en formato digipack. Puedes conseguir tu copia escribiendo a . Más información en  Bandcamp o en la de The Lazy Jeans .

      Texto de Bruno Corrales
      Etiquetas: Entrevistas , Paracaídas

      Paracaídas: "La línea roja entre letras y poemas es muy delgada"

       Paracaídas presentará su primer disco este viernes en el Teatro del Arte (foto: Jael Levi)
      El ya de por sí ajetreado camino de cuatro amigos converge bajo la denominación de Paracaídas , nacido como nuevo campo en el que experimentar con sonoridades y líricas diferentes a las cultivadas en otros proyectos. Ellos son Miguel Bellas, Rodrigo Sancho, Pablo P. Campesino e Iñaki Jiménez, procedentes de bandas como Atención Tsunami, Incendios o Karen Koltrane, unidos bajo esta denominación desde el año 2011 y ofreciendo conciertos esporádicos hasta la presente primavera, momento en el cual se lanzaban a presentar su primer largo. Pensamiento de paz durante un ataque aéreo veía la luz en vinilo a través de Récords del Mundo, su propio sello, y tras una primera presentación en Barcelona llega el momento de la capital. Este viernes, 12 de junio, estarán actuando en el Teatro del Arte junto a Isasa. Las entradas anticipadas están a la venta . Rescatamos las palabras que nos ofrecían Miguel y Rodrigo acerca del germen y el carácter de esta joven banda.


      Pensamiento de paz durante un ataque aéreo supone en primer lugar la confirmación de un nuevo proyecto en vuestra trayectoria musical, paralelamente a otros ya conocidos como Atención Tsunami o Incendios. ¿Qué serie de necesidades os llevan a plantear esta nueva formación y marcar un nuevo comienzo? ¿Cuál fue la base a partir de la cuál empezastéis a construir estas nuevas canciones? 
      ( ampliar )
      Miguel : Después de casi diez años tocando siempre con las mismas cuatro personas en Atención Tsunami e Incendios quería ver qué ocurría mezclándome con otra gente. Fue entonces cuando hablé con Pablo (batería de Autumn Comets) para hacer algo juntos y concretar de una vez miles de conversaciones en Hnos. Campa. Fácil, sin comeduras de tarro, en la línea minimal de grupos que nos encantan como Low o Codeine . Pocas capas, arreglos sencillos y hacer "canciones bonitas que respiren". Los primeros ensayos fueron con acústica y batería pero, poco a poco, y sobre todo en cuanto Rodrigo e Iñaki completaron el grupo, no usar el arsenal de sintes y amplificadores que tenemos en el local se hizo imposible. Hubo que hacer algún que otro ejercicio de contención para preservar el aire y los silencios en las canciones, que creo que definen bastante de lo que se escucha en Pensamiento de paz durante un ataque aéreo .

      La carga emocional es intensa desde un primer momento, en el que acompañáis a Neil Hilborn con un suave rasgueo de guitarra. Si no me equivoco, existe en Paracaídas una estrecha relación con el mundo de la poesía, territorio que no es desconocido para vosotros. Desde este punto de vista, ¿cuáles son las principales diferencias a la hora de componer?
      Rodrigo : En mi caso aparecen como estados creativos muy diferenciados pero, con el tiempo, ambos territorios pueden terminar por tocarse, siguiendo derivas internas altamente imprevisibles. A nivel más técnico sí se me presentan diferencias claras de ritmo y fondo. En las canciones las palabras van creciendo sobre líneas melódicas surgidas de algún instrumento. Los poemas, en cambio, suelen aparecer alrededor de enormes cantidades de silencio.
      Miguel : En en el mío, y sobre todo en Paracaídas, la línea roja entre letras y poemas es muy delgada. Con pequeñas variaciones, las letras de Apaisado y Pegamento nacieron como poemas que luego uno hace encajar en una determinada línea de guitarra. Otras veces un verso de un viejo poema es solo el punto de partida y dejo que fluyan las palabras ayudado por la guitarra y un telediario de fondo. Es verdad que, a diferencia de Rodrigo, hace ya algún tiempo que no escribo sin tener en mente una futurible canción, pero cuando escribía poesía lo solía hacer escuchando música con auriculares. Nunca en silencio.

      Como reza la nota de prensa, una de las cualidades de vuestras canciones es el papel protagonista de la voz, más expuesta de lo que es habitual en vuestras otras bandas. Los silencios también juegan un papel importante, ¿os ha supuesto por lo tanto un reto complicado desde un punto de vista musical? ¿El trabajo previo para lograr alcanzar esta aparente sencillez es menor o precisamente todo lo contrario? 
      Rodrigo : Pienso que puede estar relacionado con la frescura y la voluntad de no darle demasiadas vueltas a las cosas. Es por lo tanto una apuesta arriesgada, ya que deja más espacio a la improvisación o a esas apariciones provisionales de infinito que son las “primeras ideas”. Hay que jugar pues con la confianza y la fe en eso que sucede mientras no estamos nosotros presentes.
      Miguel : En general pensamos que, si merece la pena, la canción tiene que funcionar tal y como llega al local el primer día, con guitarra y voz o piano y voz. De esta manera lo que intentamos es sumar pero nunca pervertir el espíritu original. Aquí pocas veces se produce una metamorfosis en la que es difícil reconocer el resultado final respecto de la idea de partida. Es más bien como perfilar un cuadro que llega casi terminado. Puede parecer que entonces los arreglos no tienen tanta importancia pero pienso que es todo lo contrario.



      Habláis de “robo” al referiros a la inclusión del poema que abre el disco o al corte de voz de Florence Delay en Sans Soleil , así como al propio título del disco, prestado de Virginia Wolf. Más allá de la conveniente cita a los autores teniendo en cuenta esta literalidad, ¿todo ello forma parte de una concepción de collage sonoro? Instrumentos para la creación de paisajes, ambientaciones, etc. 
      Rodrigo : No hay un plan preconcebido respecto a las referencias. Tenemos muchas y muy dispares, y el azar y la memoria siguen caminos inescrutables. No nos ponemos trabas en este aspecto, nos basta con que encaje de algún modo y a todos nos parezca bien.
      Miguel : Sabemos que no estamos más que repitiendo fórmulas usadas mil y una veces, en el post rock por ejemplo, de manera que lo importante es encontrar piezas que encajen, que nos digan algo y que ese collage sonoro como dices nos satisfaga.



      Cabe destacar vuestra manera de enfrentaros al mundo de la música, formalizando un sello o colectivo como Records del Mundo, que si no me equivoco acoge vuestra producción musical y literaria. ¿Estáis satisfechos con lo logrado hasta ahora? ¿La idea es que siga siendo vuestro refugio y base de operaciones en futuro? 
      Miguel : A día de hoy Récords del Mundo es solamente un sello discográfico y nuestra manera de agrupar el trabajo que dan los tres proyectos. Pero sí es verdad que un día sí y otro también le tiramos todos los trastos a Rodrigo para que acepte la fusión con Ediciones Ochoacostado para completar nuestro plan maestro de dominación mundial. El proyecto es de futuro y no podemos estar más satisfechos de los últimos 365 dias, ¡pero quien sabe!

      Publicáis vuestro trabajo en vinilo de 10''. El regreso de este formato no es ya tan sorpresivo, pero sí dice mucho de las bandas y seguidores que, en tiempos infinitamente menos boyantes que antaño, se agarran a una manera digna de hacer las cosas, sin nada que perder. ¿Cuál está siendo vuestra experiencia al respecto? El hecho de compatibilizar trabajos y oficios con los que sustentar vuestra carrera. 
      Rodrigo : Creo que hay una ética de hacer las cosas con lo que se tiene o, al menos, de que las limitaciones impuestas por lo que parecían hace unos años los únicos canales de producción no sean tales. Sobre todo es más lógico y sostenible en un sentido amplio del término. Sobre la compatibilización y el sustento; menos horas de sueño y más telarañas en los bolsillos. 


      Texto de Bruno Corrales
      [versión extendida de la entrevista publicada en Mondo Sonoro ed. Madrid #226 ]
      Etiquetas: Entrevistas , Individuos

      Individuos: “Ser políticamente correcto no solo es un coñazo, sino que es mentira”

      Individuos, durante uno de sus conciertos de regreso en 2012 (Foto: Pablo Cantó)
      Rock español visceral, el descaro de los años ochenta y absolutamente nada que perder ni cuentas que rendir son los principales ingredientes de una banda como Individuos . Surgida en el año 2009, y en la onda de formaciones como Los Enemigos, Ilegales o Doctor Explosion, el trio formado por Álex Santos (bajo y voz), Agus Alonso (guitarra) y Pedro Avilés (batería) ha ido dibujando una trayectoria de algún modo irregular pero certera y personal que en 2009 sufría su parón más importante. Pasaron aproximadamente 3 años hasta que el grupo regresaba con las pilas cargadas, y es ahora cuando la vuelta se formaliza con un nuevo EP titulado El dia mundial contra ti . “Ahora estamos completamente encendidos. Yo estoy hasta nervioso (risas). En serio, ¿eh?” . Así resume Agus las sensaciones actuales en el seno de la banda. “Tenemos los tres mogollón de energía y ganas de movernos” . En los primeros compases del pasado año la banda anunciaba su regreso y las fechas de sus primeros conciertos tras un tiempo en barbecho, con dos citas en Madrid que sirvieron como nuevo punto de partida. Según reconoce Álex, “cuando hicimos esos dos conciertos, que eran más que nada por quitarnos adrenalina de encima, pensamos en entrar a grabar” . Así, comenzaba a fraguarse la idea de volver a entrar al estudio.



      El día mundial contra ti 

      Llegamos así al presente año. A finales del verano, el grupo anunciaba a través de sus redes sociales la publicación de un nuevo EP, primera grabación desde aquel Mi casa en llamas de 2007. Un disco grabado también de forma casera, aunque tal y como ellos mismo reconocen con mejores medios y mayor conocimiento que antaño, con la ayuda a la producción de Yago Santos. El día mundial contra ti la hicimos la última y está sacada de una frase que teníamos -recuerda Álex- , me parece que de un concierto de Siniestro Total. Allí hablábamos de hacer una canción que decía 'eres más pesado que un colombiano borracho cantando cumbias'. Yo os contaba que estaba componiendo una canción que se llamaba El día mundial contra ti y vosotros: 'sí, sí...' (risas). Tenía el nombre y luego salió lo de 'acabo de terminar de ver tu película y es una mierda', que me hizo muchísima gracia. Se me ocurrió un día después de ver una película de un director español que no citaré para no herir sensibilidades, que esto lo lee mucha gente y no puede ser” . Canciones viejas recuperadas, algo recurrente en la historia del grupo, y temas más recientes que en realidad formaban parte de una lista originalmente pensada para sacar adelante un LP. “Cuando llevé las canciones me di cuenta de que había que hacer una criba y nos quedamos con estas 4" . No hubo dudas en cuanto a cómo enfocar cada tema, tal y como asegura Pedro: "excepto en Oxford , que fue un poco laque no sabíamos bien cómo producir, las demás eran más Individuos ... Un, dos, tres, palante" .

      He nacido un poco tarde para el rock & roll

      “Esa desesperación o ansiedad porque pase algo ha desaparecido. Te das cuenta de que tocar por placer es infinitamente mejor, y que es lo que tenías que haber hecho desde el principio” , afirma Agus con rotundidad. Tras varios años en esto, todos parecen tener claro no ya cuál es el camino a seguir sino la actitud ante el hecho de crear canciones y formar parte de una banda. “Te permite ver las cosas con mayor claridad -continúa Álex- . Para mí ahora el concepto está muchísimo más claro que hace diez años. Ahora sabemos de qué va este tema” .

      Parte imprescindible de su personalidad es la falta de pudor a la hora de abordar ciertas temáticas, contrastando con uno de los grandes males de nuestra época, la terrible autocensura. "Es que eso de ser políticamentecorrecto no solo es un coñazo, sino que es mentira -asume Pedro- . Hipocresía puray dura, porque todos seguimos pensando lo mismo que pensábamos en losochenta. La gente de entonces y la de ahora no es muy diferente,excepto por la tecnología que lleva en los bolsillos. Todo el mundo secalla, pero luego estás tomando unas cañas y se siguenpensando las mismas barbaridades" . Álex, letrista de la banda, quien reconoce haber sido recriminado por su propia madre por aquello de cantar en el tema Congresista 'pero yo tengo la polla más gorda de toda la playa de Benidorm', lo ejemplifica: "¿qué hacían los Hombres G? Cancionessobre follar, lo que pasa es que no sabían decir 'follar'. Yocreo que tener una actitud más porno te lleva más lejos en lavida, más que ser ahí un romanticón... ¡venga hombre!" . Al fin y al cabo, y tal y como concluye Agus, consiste en ser honesto con uno mismo: "es una cuestión de actitud, de decir lascosas como las piensas y punto" .

      Perfectamente sincronizados después de todos estos años juntos, la banda ha ido introduciendo matices en su música sin abandonar el rock en ningún momento. Tal y como explica Agus: "creo que los temas de Álex han dado pie, armónicamente o por el rollo que han tenido, a que nosotros metiéramos un poco el pie en cuanto arreglos, que nos gusta mucho" . Así, el surf y el garage más sucio han ido haciendo acto de presencia en las canciones. "Yo suelo llevar mis temas bastante desmontados -reconoce Álex- y ellos ahí construyen la canción. Es como hacer el amor con chicas hermosas (risas)" .



      Conexión gallega: los primeros Profesionales y tributo a Los Contentos

      A mediados de la pasada década se cruzaban los caminos de Individuos y Oscar Avendaño, actual bajista de Siniestro Total y clásico de la escena viguesa con bandas como Los Casanovas, entonces comenzando a mover sus canciones en solitario. Álex recuerda cómo surgió esta conexión: "Lo de Avendaño fue una cosa muy curiosa. Un día yo escuché sus canciones por MySpace... (Somos muy viejos, ¿eh? Esto se lo digo a mi sobrino y se descojona). El caso es que yo le escuché y pensé 'cómo mola esto' y al cabo de un rato me escribe él y me dice que le gustan mucho Individuos. Nos pusimos a hablar, me presentó sus temas y nos ofrecimos a tocarlos con él. Vino a Madrid varias veces y estuvo ensayando con nosotros, tocamos aquí y en Galicia y al menos pusimos un granito para que la historia avanzase" . Agus, Álex y Pedro fueron por lo tanto la primera formación de Los Profesionales, como bautizó Avendaño a su banda de acompañamiento. En la actualidad, el gallego presenta su primer largo, Demasiado oro , mientras graba en los estudios Guitar Town de Hendrik Röver (Los Deltonos) sus próximas entregas. "Seguimos hablando mucho, tenemos muy buena relación. Esperamos poder subir a tocar con Los Profesionales a Galicia"

      La relación de Individuos con Galicia no termina ahí, pues fueron una de las bandas participantes en el tributo a Los Contentos, un álbum que en breve verá la luz gracias al éxito de una campaña de crowdfunding . Jesus Loves the Wah-wah es el disco homenaje a la mítica banda, en el que han participado bandas como Samesugas, Siniestro Total, Los Eternos, Josele Santiago e incluso actores como Luis Tosar. "El tema salió del propio Oscar, él nos lo propuso" , recuerda Álex. "Nos pasaron una canción ( Debajo de tu piel ) que no conocíamos ni de coña... ¡pero es que no la conocía nadie! Grabada en directo, muy mal, de hecho no se entendía nada. Nosotros cogimos la canción, nos quedamos con la primera frase e hicimos los que no salió de los cojones (risas). Pero a mí me gusta mucho cómo ha quedado" .

      El día mundial contra ti está disponible .

      Texto de Bruno Corrales
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