Havalina en Caracol (23.11.12)
Para cuando terminó de sonar la nana submarina,
Música para peces
, incluida en
H
, el power trío ya había repasado prácticamente en su totalidad sus dos últimos trabajos, reservando para el final canciones como
Mordiente
,
Mamut
o
El estruendo
, elevando así el nivel de serotonina en progresión geométrica.
Al final de
Incursiones
la catarsis ya estaba asegurada: Javier Couceiro abandonaba su puesto habitual y se situaba en el centro del escenario golpeando el goliat de manera ritual y sumándose a sus compañeros Celma y Cabezalí a esa corriente catódica que presagiaba el final después dos horas de concierto.
No hay tormenta que dure eternamente y puede que esta no vuelva sonar en lo que resta del año, pero tened por seguro que estará de vuelta en el 2013 y tronará igual de fuerte.
[Galería de fotos:
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Texto y fotografías de
Amanda Tijeras
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