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Regreso a la edad de piedra

Los Espeluzznantes en Costello (28.07.12 )

Son más de las diez en una calurosa noche de verano en Madrid. La cita es en Costello, punto clave desde hace años en la ruta de salas de la capital y una de las pocas que aguantan programando conciertos a estas alturas del verano, cuando los festivales reinan y cualquiera huye de la jungla de asfalto a la más mínima oportunidad. Con todo, alrededor de diez personas -entre fans y curiosos- se reparten a través de este acogedor subterráneo con aires a The Cavern. Y es que podría parecer que cualquiera que aún ande por la ciudad está condenado a lamentarse por su triste condición. Pero no, incluso todo lo contrario, ¡existen buenos planes! Solo hay que saber dónde encontrarlos. Entre otas cosas, un año más llegaba la Costello Surf Party, evento minoritario -y no por ello menos destacable- dentro de la programación de Los Veranos de la Villa. La noche se prometía animada y en ella serían protagonistas cuatro músicos procedentes de Almería que pasadas las diez y media de la noche se situaban sobre el escenario de la céntrica gruta madrileña. 

Con camisetas a rayas, tatuajes, cascos militares y huesos-colgantes, llegaban por primera vez a Madrid . Es decir, Barón Fatchivo (guitarra y voz), El Piña (bajo), Mónica Vampira (batería) y Mr. Cósmico (teclado, maracas y bailes), cuatro individuos reunidos en su pasión por al garage más clásico y sucio tras su experiencia en el combo de surf The Cosmic Vampires. No había ni tiempo ni ganas de andarse con rodeos y pocos instantes después estaba sonando La Noche del Espectro , que en una situación ideal ya habría sido suficiente para que el público despegara los pies del suelo. Pero la escasa asistencia en la sala, y eso a pesar de ser un concierto gratuito, incidía todavía más en esa ranciedad tan nuestra. A pesar del poco movimiento se sucedían temas como No puedo parar de gritar o Con la muerta bailarás , siendo ya evidente lo que íbamos a recibir hasta el final: Garage atronador y una actitud punk no incompatible con el buen humor. O garage spooky fuzz surf punk primitivo bien sucio, como ellos se autodefinen.

Los Espeluzznantes, influenciados por bandas como Los Saicos, The Staggers, Fuzztones o los más cercanos Wau y los Arrrghs!!!, vienen a confirmar el buen estado de salud -que no salud mental- del garage en nuestro país, un submundo en constante movimiento que cada vez gana más adeptos sin dejar de considerarse extraño y controvertido. A pesar de ser un género minoritario, el idilio con el garage pantanoso que practican Los Espeluzznantes es compartido desde rincones del mundo bastante insospechados y lejanos. De ahí que el primer disco oficial de la banda, Sonidos Escalofriantes , haya sido publicado en México gracias a Veneno Records, que lo sacaba a la venta durante el presente año en una tirada limitada a 500 copias.

El panorama, algo desolador al comienzo del show, iba mejorando levemente a medida que avanzaba el concierto y sonaban canciones como Con la muerta bailarás , La Fosa o Eey , además de una curiosa versión del The people in me de The Music Machine que los almerienses han sabido llevar a su terreno, sonoro y temático, rebautizándola Todos los monstruos encima de mí . Y es que a Los Espeluzznantes no se les podría acusar nunca de no tener las cosas claras, pues saben lo que les gusta y lo que pueden ofrecer, dejando a un lado el eclecticismo y apostándolo todo a una carta. Con más o menos suerte, el tiempo lo dirá.

[Galería: ]

Texto de Bruno Corrales
Fotografías de Amanda Tijeras
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Música para traicionar Agenda semanal 31/05 de agosto

Igor Paskual
Enciendan las alarmas, y vuelvan a apagarlas. A pesar de que la mayor parte de las salas de conciertos de la capital se despidan hasta septiembre, la noche de Madrid sigue teniendo una vida admirable. Ya con agosto pidiendo paso nos encontramos con nuevos conciertos gratuitos en el Conde Duque, donde esta semana destacan las visitas del asturiano Igor Paskual y la de los gallegos de Phantom Club, que actuarán en el Fringe Madrid junto a invitados como Andy Chango o Víctor Coyote. Destaca también el inicio de la nueva gira de Los Galerna, quinteto surf vasco que llega a la sala Gruta '77 a presentar su nuevo álbum, Surfusion . Acompañándoles, podremos ver a Milk It, joven formación madrileña de garage punk que en la actualidad presenta Crooked Smile , su primer EP. Y aún es mejor, porque directamente desde Málaga, donde participaron en el último Fuengirola Pop Weekend, llegan los estadounidenses y españoles adoptivos The Mockers, que actuarán el miércoles en Wurlitzer Ballroom junto a Pravda. Por otro lado, aunque debilitado, vuelve el Pedriza Rock, festival que se enmarca dentro de las fiestas patronales de la localidad de Manzanares el Real. En esta ocasión estará liderado por los Porretas, quienes compartirán escenario con Blind Snipers, Angel Dusk y Stone Cheese. Interesante también el concierto del bluesman estadounidense Vasti Jackson, que estará tocando en el Intruso mano a mano con el guitarrista argentino José Luis Pardo. A continuación, nuestra lista de razones para levantar el culo del sofá.

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El último Fuengirola Pop Weekend El festival malagueño se despide en su quinta edición con Cooper y The Mockers

Noticias que son buenas y malas al mismo tiempo. Especialmente en este caso, una lamentable contradicción. Este fin de semana, las playas de Fuengirola volverán a ser tomadas por la cultura pop, con grandes conciertos incluso internacionales, con grupos como The Mockers, Cooper o Les Terribles. Un año más, fiel a su cita veraniega, vuelve el Fuengirola Pop Weekend . ¿Lo malo? Que esta quinta edición se anuncia como la última de uno de los festivales con más personalidad de nuestro país. La falta de apoyos institucionales hace inviable su futura subsistencia, un ejemplo más del nulo interés hacia la cultura por parte de nuestros gobiernos, más centrados en medidas populistas y dañinas para la propia música que en mantener en sus ciudades citas que potencian y dignifican no solo un género concreto, por muy minoritario que éste sea, sino también la propia localidad. A pesar de todo, el Fuengirola Pop Weekend podrá despedirse con una edición que sin duda estará a la altura de anteriores citas. Durante dos noches, el Bikini Beach del paseo marítimo de la ciudad malagueña acogerá hasta doce conciertos.

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Madrid para cuerdos y bienhechores Agenda semanal 24/29 de julio

Iñigo Coppel
Recta final de un mes de julio que muere ahogado en malas noticias para la cultura, a la que el gobierno parece haber propuesto un más difícil todavía rodeando su camino de trabas difícilmente superables. A pesar de todo, la música en vivo resiste y nos ofrece siete días más de grandes experiencias en esta convulsa capital. Llama nuestra atención el fin de semana musical que propone la agencia musical Holy Cuervo en Siroco, con dos triples carteles formados por bandas como Hielo en Varsovia, Vigilante Gitano o Le Traste.  Entre tanto, en salas clave como Libertad 8 o Búho Real podremos ver en solitario a músicos como Lucas, Iñigo Coppel o Rubén Pozo. Importante también no dejar de prestar atención a la programación del Cultura Inquieta, que en su cuarta y última semana presenta en directo a Freedonia, a Julián Maeso y al francés Juan Rozoff. Por otro lado, recibimos visitas como las de los brasileños Garotas Suecas, la del panameño Rubén Blades o la de la estadounidense Kim Gordon, de Sonic Youth, que actuará en solitario junto a la japonesa Ikue Mori. Por último, y una semana más, la saludable escena garage y surf de nuestro país nos hace el verano más llevadero. En esta ocasión, podremos ver en directo a bandas como Los Espeluzznantes, Los Tsunamis o Sogorda y Surfea.

Etiquetas: Entrevistas , Niños Mutantes

Niños Mutantes: "Este disco es un monumento al trabajo"

¿Para qué esperar? ¿Por qué frenar justo en el mejor momento? Tras la buena acogida de Las noches de insomnio, Niños Mutantes decidieron no desaparecer demasiado tiempo de nuestra vista. A comienzos del 2012 aparecía Náufragos, su sexto disco de estudio, en el que repetían la fórmula de su anterior álbum y con el que confirmaban un gran estado creativo. En estos momentos, tras una gira primaveral por salas, Niños Mutantes se suben nuevamente a la furgoneta preparados para recorrer el país de festival en festival. Durante este verano podremos verles en citas como el Contempopránea, el Dcode Festival, el Arenal Sound o el Nocturama sevillano. La banda de Granada, tras casi dos décadas en los escenarios, es un ejemplo de la evolución del llamado indie en nuestro país, rechazando sectarismos y centrándose en ofrecer una propuesta cercana y de calidad. De ello y de muchas otras cosas hablamos con Juan Alberto Martínez (voz y guitarra), Nani Castañeda (batería), Andrés López (guitarra) y Migue Haro (bajo). Una charla distendida con Niños Mutantes al completo.

Es sorprendente la rapidez con la que estáis nuevamente en marcha. Terminastéis la gira anterior en octubre y en diciembre ya os encontrabais grabando el nuevo disco. ¿Teníais claro que iba a ser así?
Migue : Nada claro. Creo que fue a principios de noviembre, en el puente de los santos. Nos fuimos al estudio no a grabar sino a hacer una puesta en común de todos los temas y a hacer una pequeña maqueta.

¿No estaban las canciones preparadas?
M. : Estaban, pero no teníamos una visión de conjunto. Trabajábamos cada día en una o dos canciones, nunca habíamos podido tocarlas todas juntas.
Andrés : No tenemos un método de disco-ensayo-canciones.. La gira de Las noches de insomnio fue larguísima, casi dos años sin parar. Eso acabó en octubre y tampoco teníamos fecha para grabar, lo que pasa es que nos la autoimpusimos porque, para bien o para mal, funcionamos bien bajo ciertas presiones. Teníamos canciones e ideas que iban saliendo. Realmente todo ha surgido en un mes, vamos. De hecho, estábamos pensando incluso en retrasarlo, pero al final ha salido todo rodado. Ha sido casualidad. Casualidad y mucho curro, básicamente.

Las noches de insomnio tuvo mucho tirón. Tanto el disco como la posterior gira, que como decís se alargó mucho. ¿Ha sido quizá el mejor momento de la banda también en el resto de aspectos?
A. : El mejor momento es ahora. Es cierto que Las noches de insomnio fue un salto. Nosotros hemos sido un grupo con una línea ascendente, de ir pasito a pasito, y a lo mejor con Las noches de insomnio en vez de dar un paso hemos dado una zancada. Realmente se notó y supuso un cambio, se sumó mucha gente. Pero el mejor momento, como digo, es éste, es hoy y es mañana. Que después de quince años podamos vivir del disco nuevo y no de las rentas dice mucho acerca de la salud que tenemos. 

Habéis vuelto a trabajar prácticamente con el mismo equipo y en los mismos lugares. ¿Cuáles han sido las principales diferencias entre la grabación de Las noches de insomnio y Náufragos?
M. : Pocas diferencias porque hemos repetido esquema en todo. En Las noches de insomnio nos sentimos muy cómodos por la forma y con la gente con la que habíamos trabajado, y es que creo que ha repetido todo el mundo, empezando por nosotros, los productores, el mezclador... Ha sido el mismo método. Si las cosas funcionan bien no sé tampoco por qué hay que cambiarlas. Lo que ha cambiado en este disco no ha sido la forma de grabarlo, sino la forma de hacerlo. Ha habido mucha más actividad de los cuatro, mucha más aportación a las canciones. Juan Alberto antes llegaba con los temas bastante definidos al ensayo. Cuando nos los exponía tenía una estrofa, un estribillo y casi una idea de canción y una estructura pensada. Aquí hemos trabajado a partir de bocetos más que de una canción clara. Juan Alberto llevaba una idea y a partir de ahí empezábamos a construir. 
Nani : En el disco anterior las canciones las depuramos menos, estaban más en bruto. La mayoría de las canciones de Las noches de insomnio tenían un punto quizá más espontáneo... Este disco es muy cerebral en el sentido de que le hemos dado muchísimas vueltas a las canciones para irlas mejorando desde su propia estructura a los sonidos o a los arreglos. Este disco es de los que más trabajo tienen de todos los que hemos hecho nunca. La verdad es que estamos super contentos de ver que merece la pena. Y eso me lleva a una reflexión que me da un poco de rabia: ver gente que se dedica a la música que se cree que Dios le ha dado un talento increíble y que lo único que tiene que hacer es colgarse la guitarra o sentarse a la batería y ya está, obra maestra. No, aunque tengas el talento más grande del mundo hace falta trabajar, y puedes conseguir cosas mucho mejores. Este disco, para nosotros, es un monumento al trabajo. 

De un tiempo a esta parte da la sensación de que habéis dado con un cierto equilibrio en vuestro sonido, como si hubieráis descubierto una forma concreta de hacer las cosas con la que os sintierais cómodos. ¿Lo veis de esta manera? ¿Existe quizá algún punto de inflexión relevante en vuestra trayectoria?
N. : El punto de inflexión es la entrada de Andrés, a partir de ahí yo creo que encontramos una forma de trabajar muy clara. A veces utilizamos un sistema y a veces otro, pero yo creo que los papeles están bastante claros en general entre los cuatro. Tenemos una forma de trabajar y de conceptualizar las canciones con la que llevamos casi seis años. Tres discos, seis años haciendo las cosas de una misma manera. Eso da sosiego a la banda y clarifica la forma de hacer las canciones. Antes, yo creo que había prácticamente un solo método y demasiada gente externa, no acabábamos nunca de estar cómodos en la formación hasta que superamos eso. Tras la salida de Manolo Requena, el primer guitarrista de la banda, nos quedamos los tres solos y hay un período de reflexión y de construirnos a nosotros mismos. Hacemos las cosas diferentes, temas muy raros... Luego entra Andrés y establecemos la forma de trabajar que tenemos ahora, donde yo creo que las canciones fluyen -aunque trabajamos muchísimo- de una manera continua.
Juan Alberto : Estábamos un poco encorsetados antes de la entrada de Andrés. Musicalmente, corríamos incluso el riesgo de entrar en el aburrimiento, de entrar en la repetición. La entrada de Andrés no es solamente su aportación como músico, personalmente hay una aportación muy grande. Aparte de que nos queremos mucho y somos muy amigos, nos trae una confianza en nosotros mismos que nos faltaba antes de ese momento. Luego hay cosas que aparentemente son casuales pero que han servido mucho para construir el sonido de los últimos años. Por ejemplo, mi guitarra acústica. Antes la utilizábamos en grabaciones pero no la llevábamos directamente a los conciertos. O el sinte que nos compramos y que empezamos a meterlo. O que Andrés se compra un día un Ukelele y de estar tonteando con él en su casa acaba entrando en las canciones. Hay una serie de casualidades que llevan al sonido que hay ahora mismo en el grupo. Y luego hay otra cosa. En los temas y en las letras de las canciones creo que hay un cambio en los tres últimos discos. De hablar de las cosas de una forma mucha más clara, más directa. Pasar de imágenes y de cosas que se pueden interpretar de mil formas distintas a llamarle al pan, pan y al vino, vino. Eso hace que la gente se identifique mucho más con las canciones de la última época.

De izquierda a derecha: Nani Castañeda, Migue Haro, Juan Alberto Martínez y Andrés López




En cuanto a la producción, ¿cómo ha sido esta vez? También habéis repetido una coproducción entre Carlos Díaz, JASS y vosotros mismos. ¿Cómo funciona este triángulo?
J. A. : Si lo hemos repetido es porque nos sentimos comodísimos. Ellos son amigos nuestros, son prácticamente de la familia. Ahora estamos aquí contigo haciendo una entrevista y para esto no hace falta el técnico de sonido, pero si no está aquí es porque tiene una resaca que se muere (risas). Está en la habitación, arriba. Prácticamente es otro más. Y con Carlos Díaz pues viene a ocurrir más o menos lo mismo. ¿Cómo ha funcionado la producción? Nosotros somos los responsables de la mayor parte de  las decisiones en cuanto a los elementos que van entrando en las canciones, de los instrumentos, los arreglos, las melodías, etc. El responsable del sonido en la primera fase es Jose (JASS). Digamos que nos ayuda como catalizador de la música. Él es súper importante para que consigamos la motivación y la emoción necesaria para cada canción. Es como un director de orquesta o como un entrenador, va manejando nuestros estados de ánimo. Carlos no está en la fase de grabación, está al mando total en la fase de mezclas de las canciones. Es importantísimo porque tiene un oído finísimo, es un artesano con una paciencia increíble.
M. : El método funciona de puta madre. Carlos no se contamina nunca de las sesiones de grabación y Jose interviene más bien poco en las sesiones de mezcla. Nosotros estamos un poco en todo, pero al final lo que tenemos que hacer es interpretar las canciones lo mejor posible. Entre ellos dos complementan muy bien el trabajo del grupo en ese sentido. 
J. A. : Esto también nos da mucha seguridad. Tener una confianza total en esta gente te libera mucho de hacer cosas que realmente no te corresponden. En otros discos no sabíamos si se entendía lo que queríamos hacer. Tenías que estar como de perro cancerbero, intentando controlar que no se metieran en cosas que no nos apetecieran. Con ellos es que hay sesiones de mezclas a las que directamente no nos pasamos. Lo hacen bien y saben lo que nos gusta. Eso nos permite concentrarnos en lo realmente importante, en dar el 100% cuando interpretamos. Pero no desde el punto de vista de la ejecución técnica, que ahí podemos ser mejores o peores, sino que, igual que cuando un actor hace comedia tiene un registro y cuando hace drama tiene otro, cuando tocamos un tipo de canción u otra tenemos que deslizarnos por nuestros instrumentos de una forma distintas. Ahí también es Jose quien nos ayuda. 

Tanto en el concierto por vuestro 15º aniversario en el Teatro Alhambra de Granada como en el concierto de despedida de la gira Las Noches de Insomnio en la sala Rockitchen contastéis con bastantes amigos a los que también se notó que admirabais mucho, entre otros Julio de la Rosa, Zahara o Abraham Boba. En estos casos, ¿qué va antes, la amistad a la admiración?
J. A. : Una mezcla de las dos cosas. Por ejemplo, con Julio de la Rosa tenemos amistad, pero es una amistad que nace de la admiración. Es un tío al que siempre hemos querido acercanos y la vida nos ha hecho que nos encontremos en varios momentos distintos. Pero si hemos mantenido lazos es porque somos súper fans de él. Es un denominador común en nuestra música. No ya por los colaboradores, entre nosotros mismos. Aquí hay una mezcla de amistad y de admiración y respeto por el talento de los demás. No meteríamos en el grupo ni trabajaríamos con gente que fueran la hostia musicalmente pero con quién no tuviéramos afinidad. Y al revés tampoco, tenemos amigos buenísimos que no valen para esto (risas). Estamos juntos en esto por un equilibrio de esas dos cosas. Nos gusta cómo lo hace cada uno en lo suyo pero luego tenemos lazos fuertes. Hasta el día en el que acabemos a hostias, que no está lejano (risas).

Náufragos , la canción, da título al disco y a partir de ella se desarrolla el diseño de la portada. ¿El resto de las canciones las escribistéis tratando de llegar a un concepto común o no es el caso?
J. A. : No, tiene gracia porque parece que está dando esa impresión, que había un intento conceptual en el disco, y no lo había. Lo que había era coherencia desde distintas perspectivas. Desde la perspectiva de las relaciones personales, del trabajo, de cómo está la crisis... Hay sentimientos comunes de estar cabreado con muchas cosas, de tener ganas de iniciar nuevas etapas, de coger energía. Todo eso es el sentimiento de naufragio, de una catástrofe a la que estás intentando sobrevivir agarrándote a trozos de madera flotando. Por eso le acabamos poniendo este nombre, porque nos dimos cuenta de que resumía muy bien las intenciones y los sentimientos que había en la mayor parte de las canciones.

Desde hace muchos años, Granada ha sido una importante fuente para el rock español. Quizá al vivirlo desde dentro no exista esa necesaria perspectiva pero, ¿pensáis que es una ciudad que por algún motivo es más propensa que otras para la creación y la cultura?
A. : Sí, y te lo digo desde fuera, que yo soy de Sevilla. Llegué por la música hace doce años. Tiene algo muy especial. Hay algo mágico, ésa es la palabra, por lo menos algo misterioso. En ciudades como Madrid seguro que hay veinte mil grupos, primero porque es más grande, pero... ¿Por qué está eso ahí? Incluso en Sevilla hay muchos más grupos, pero cada uno va a su puta bola. En Granada todos nos conocemos. Todos los grupos, sean del palo que sean: Eskorzo, Morente, Los Planetas, incluso Hora Zulú, cada uno de su padre y de su madre. Existe una identidad propia y eso se percibe. Además, hay gente nueva que está saliendo detras. Hay cantera y se está renovando siempre. 
M. : Es un misterio y una cosa totalmente anormal, es muy difícil de explicar. Normalmente la gente nos pregunta y nos nombra a Los Planetas, a 091, a TNT, a Lori Meyers... Ya, pero es que en otros estilos, Eskorzo por ejemplo ha sido la cabecera en lo suyo durante muchos años, El Puchero del Hortelano está reventando las salas y los festivales de toda España. Hora Zulú en su rollo son los number one... Es totalmente anormal que una ciudad tan pequeña como Granada, en siete u ocho estilos diferentes de música, tenga un grupo entre las tres primeras posiciones a nivel nacional.
J. A. : Esto va a ser peligroso, porque es que se está convirtiendo además en el propio tema de las canciones (risas). Una reivindicación del granadinismo intensiva. Se va a crear ya hasta un estilo dentro de los grupos de Granada que es hablar de Granada y de lo guay que es nuestra polla, como decimos (risas).

¿Qué creéis que es más complicado, llegar a tocar bien y a ser un buen músico o conseguir crear canciones reconocibles con las que diferenciarse del resto? ¿Pensáis que habéis conseguido esto último?
N. : Conseguir hacer buenas canciones es mucho más complicado que conseguir ser un buen músico.
J. A. : Andrés es el más dotado, pero nosotros como músicos somos tirando a bastante pencos. Lo que pasa es que funcionamos juntos de puta madre, y sobre todo lo que se nos da bien es hacer canciones que le lleguen a la gente. A mí personalmente me parece mucho más difícil ser un pedazo de guitarrista que haga unos punteos salvajes. Por ejempo, el otro día, Carmona, el de Radio 3, cogió la guitarra un segundo y dije, madre mía, ¡lo que hace! Pero probablemente él no pueda hacer una canción como las que hacemos nosotros. Cada uno tiene unas facultades, ¿no?
M. : Como dice Juan Alberto, es muy difícil ser muy bueno a nivel técnico. Está claro que implica una complejidad enorme y muchísimas horas de ensayo, pero se puede conseguir echándole esas horas de ensayo. El talento no se consigue ensayando. La espontaneidad, la capacidad de crear algo reconocible, ya sea en cine, en pintura, en música... Yo soy de los que opinan que trabajando no se hace un buen pintor. Un pintor genial, excelente, no se hace trabajando. Si eres un buen pintor y le dedicas muchas horas a tu técnica serás cada vez mejor pintor, pero o eres bueno o eres malo. Y con las canciones pasa exactamente igual. O haces canciones buenas o haces canciones malas, que toques la guitarra como dios no te ayuda.

La situación del músico es difícil y el directo es mucho más importante que nunca para subsistir. Para apoyar esto han surgida muchas iniciativas. Por ejemplo, en Granada ha surgido el movimiento Granada en Off. Como músicos, ¿qué es lo primero que pensáis que hay que arreglar?
J. A. : Mira, otra vez estamos hablando del técnico de sonido. Él es el ideologo de toda esta historia.
M. : Primero hace falta que se tome conciencia de que el rock es cultura, y de que es un trabajo digno. Eso a nuestro nivel. Al nivel de la gente que empieza cada vez se pone más difícil la cosa a la hora de poder hacer conciertos en salas con pequeños aforos que no tienen las condiciones técnicas necesarias. Cada vez vamos limitándonos más y poniendo más barreras a todas las cosas. Vamos a conseguir que al final no se pueda hacer nada. Tenemos que ser un poquito más flexibles todos para tener una buena convivencia. La música forma parte de la cultura y no se le pueden y no se le deben cortar las alas. Hay que tomar conciencia.
N. : También pasa una cosa fundamental. No se puede vivir de la venta de discos ni vendiendo muchísimos discos, si no eres Madonna. Está claro que ahí no está el meollo. Sí me parece fundamental el cambio que ya se está dando. Hace seis, siete u ocho años, la mayoría del público en general de este país no quería escucharnos, no le interesaba la música que se hacía de una forma independiente entre comillas.
J. A. : Y los grupos independientes tampoco querían ser escuchados por todo el mundo. Eso era como degradarse.

N. : Ese cambio me parece fundamental. Llevamos como cuatro o cinco años que, primero, las bandas del indie español se han tomado en serio eso de hacer canciones, el trabajo de hacer buenas canciones, dejándose de estupideces y haciendo buenos shows en el escenario. Eso ha hecho que mucha gente que para nada pertenecían al mundillo del indie de los 90 se esté acercando a muchas canciones de Sidonie, de Love of Lesbian, de Lori Meyers, de Niños Mutantes, de La Habitación Roja o de Triángulo de Amor Bizarro.
M. : Pero porque les está gustando, porque los han visto un día de refilón en el escenario y se lo pasaron de puta madre. Las canciones son chulas, son reconocibles, son bailables. La gente está disfrutando con la nueva oleada de música española cantada en español. Que esa era otra, claro, pues hace unos años cantábamos cuatro en español y 250 en inglés de segundo de bachiller. Y claro, eso no podía tener una mayor transcendencia, era imposible. La gente no se iba a enganchar a ese tipo de grupos. Ahora hay un montón de gente en España enganchándose a los grupos españoles porque tenemos una propuesta buena. 
J. A. : Antes, los grupos independientes se besaban el culo a sí mismos y decían: “yo soy buenísimo y tú, que eres el público, que estás ahí, tienes la obligación de descubrirme”. Un planteamiento mental más o menos parecido a ese. Ahora hay otra actitud: para que la gente me descubra tengo que currármelo, tengo que sudar la camiseta. Hay un cambio desde un planteamiento muy amateur a un planteamiento un poco más serio. Eso no significa venderse ni intentar hacer cosas comerciales, significa dedicarle atención y esfuerzo a lo que haces. Y respeto a quien viene a escucharte. Ha habido una actitud muy despreciativa con el público. 
M. : Si, si no le gustaba es porque no tenían ni puta idea. Pero es que eso además molaba, mola que no tenga casi nadie ni puta idea y solo cuatro puedan ser maravillados por el don que les ha dado Dios.

J. A. : Y eso sigue existiendo, hay sectores más talibanes dentro del indie que siguen pensando así. Y también es necesario que haya propuestas que sean de vocación totalmente minoritarias, hacen falta. Pero bueno, yo creo que es interesante cómo están funcionando las cosas ahora.
N. : Hay gente que antes estaba escuchando a El Canto del Loco o a un superventas de hace cinco o seis años y ahora están cantando alguna canción de Sidonie, de Love of Lesbian o nuestras. Y ese tio es el mismo, él es el mismo, los que hemos cambiado somos nosotros. Él ha descubierto por un lado que no solo le pueden gustar los números uno que le venden en las radiofórmulas, sino que hay gente haciendo canciones en español con las que puede disfrutar que te cagas.
M. : Hay una vuelta a la música española, como pasó en los 80. Hay muchos grupos haciendo música de calidad. Hubo un momento en el que eso no estaba tan claro, y yo creo que Vetusta Morla o Love of Lesbian han allanado el camino muchísimo, son los primeros que han traspasado la barrera del indie. Hay público más allá, vamos a por ellos. Como artistas queremos llegar a la mayor gente posible sin que eso signifique que te estás vendiendo ni que estás haciendo cosas con las que tú no estás de acuerdo ni te gustan solo por llegar a más gente. No, es que hay más gente ahí a la que le puede gustar esto, pero hay que decírselo. 
J. A. : Antes el público general no decidía nada, se lo daban todo masticado, y por eso también el público independiente lo despreciaba bastante, porque eran títeres que hacían lo que les decían Los 40 Principales y las radiofórmulas. Ahora, con la mezcla de poder descargar cosas legal e ilegalmente y con las redes sociales creo que se ha democratizado mucho el tema. La gente ya no oye lo que dicen solamente Los 40 Principales, la gente joven está siguiendo lo que dicen sus amigos en Facebook, en Twitter... Picoteando y descubriendo. Love of Lesbian o Vetusta Morla son fenónemos ya masivos pero que no han estado dirigidos ni por multinacionales ni por radiofórmulas ni por nadie. Ha sido el boca-oreja de la gente y la identificación de la gente con su música.


Quizá suene cruel, pero parece que la música sale reforzada en su calidad precisamente en momentos de dificultad. Es decir, cuando ya ha quedado claro que no se venden discos, se hace un mayor esfuerzo que lleva a un panorama mejor.
J. A. : Las multinacionales de la música se merecen todo lo que les ha pasado y más. Se creían que podían hacer canciones, y de hecho muchas veces les funcionó, como si fueran hamburguesas o como si fueran coches en una cadena de montaje. Cogían a un cantante medio mono, se buscaban tres o cuatro músicos y venga pasta, promoción y no sé qué. La gente que estaba trabajando en eso eran ejecutivos que lo único de lo que entendían era de números, que no eran amantes de la música. Que además, en un  tanto por ciento grandísimo daba la impresión de que eran niñatos de papá que como no habían servido para entrar en Arthur Andersen o lo que fueran pues los habían metido ahí a rascarse los huevos. Y la verdad es que les funcionaba y ganaban pasta. Les está muy bien empleado todo lo que les ha pasado. De hecho, no debería haber quedado ni una. 

Participaréis durante este verano en varios festivales. ¿Cambiáis el chip cuando pasáis de tocar en sala a formar parte de el cartel de un festival?
A. : Sí, claro, te obligan a cambiar el chip. En una sala es tu concierto de presentación, es tu público, tu tiempo... En un festival compartes escenario, cambias el horario, tienes que adaptar el set. Es un lugar al que va a verte la gente que quieres pero en el que también puedes captar nuevos clientes (risas).
J. A. : Los festivales son difíciles para todo el que no es cabeza de cartel. Si es cabeza de cartel, se siente en el festival como se siente cualquier grupo en un concierto en una sala con su propio público. Es más difícil porque siempre hay gente que no ha ido a verte a ti, que ha ido a ver a otro y que te ha encontrado a ti. Eso hace que tú tengas que cambiar el planteamiento de los conciertos. Los festivales también hacen que tú muchas veces tengas que sacrificar partes más íntimas o más acústicas porque eso es más difícil transmitirlo precisamente a un público que no es el fan tuyo. Pero también tienen una parte buenísima, que es que cuando te funciona un concierto en un festival y conectas con el público es la situación perfecto. Es una subida de adrenalina que no encuentras en otro sitio.
N. : También pasa otra cosa, y es que los festivales digamos medianos están funcionando ya por sí mismos con grupos españoles que retroalimentan el cartel. En ellos el público va a ver a todos los grupos, nos encontramos muchas veces con eso. Está guay, es como una macro-sala compartida con cuatro o cinco compañeros. 

Me parece también interesante saber cuál es vuestra opinión sobre la prensa musical en la actualidad. De su calidad y de su funcionamiento. Para los grupos antes podía ser clave el hecho de ser apoyados por algún locutor, medio o periodista en concreto. ¿Pensáis que algo así sigue existiendo ahora?
J. A. : Te diría exactamente lo mismo que te decía antes con lo de las radiofórmulas y Los 40. Antes, el monopolio de la opinión dentro del mundo indie lo tenían determinados factotum de las radios, algunas publicaciones... Ahora todo eso se ha difuminado y hay una especie de opinión colectiva que se crea a base de muchos blogs distintos, que aparentemente son pequeñitos pero que llegan a un círculo de gente que a su vez puede enviar enlaces... A mí me gusta mucho más cómo funcionan ahora las cosas. Me gusta la pérdida de poder no solamente de las radiofórmula sino también de los medios especializados más sectarios. El esnobismo y las poses que hay muchas veces en eso yo creo que hacen daño a la música. 

Durante unos años sacastéis material nuevo a través de EPs, y ahora ya estáis establecidos en el LP, que lanzáis cada dos o tres años, siendo ahora un momento además en el que quizá a la gente le cueste más centrarse y prestarle a un disco la atención que se merece. 
J. A. : Eso fue un experimento. Porque nosotros estamos en esto para pasárnoslo bien, para no caer en rutinas. Hubo un momento en el que nos apeteció trabajar de esa forma, que era como se empezó además (El álbum es un invento que aparece mucho después que los singles). Nos apetecía trabajar de esa forma. Hacia que no se separase totalmente el periodo en el que estás componiendo y grabando un disco del periodo en el que estás girando. Se podía compaginar todo un poco más. Pero si es verdad que ahora mismo, con perspectiva, creo que te hacía estar un poco difuso y no centrarte al 100% en el esfuerzo de crear las canciones nuevas. El álbum hace que te centres mucho más. Pero, en fin, cualquiera sabe cómo va a acabar. Porque es lo que tú dices, oirse un disco entero ya no se lo oye nadie, es rarísimo hacerlo.


¿Habéis tenido en cuenta esto para el orden de las canciones en el nuevo disco, para intentar que sea más llevadero?
J. A. : No, yo creo que hay algunas de nuestras favoritas que están justo al final del disco. El orden de un disco... Bueno, esto lo saben mejor Migue y Andrés, que se encargan más de los órdenes de los discos y de los conciertos. 
M. : La verdad es que cualquier decisión por pequeña que sea hace que una cosa sea de una manera o de otra. Antes comentábamos lo de Muerte de un ampli, que hubo un momento en el que estuvimos a punto de ponerla a mitad del disco. Creo que hubiera sido bastante desafortunado, ya con la perspectiva que tenemos, porque hubiera cortado el hilo totalmente de la narración. Determinar qué canción es la que debe de abrir el disco, cuál es la segunda, la tercera... Al igual que en un concierto, es algo que hay que trabajar, igual que todo.  
N. : Normalmente el set-list no es nunca el de ahora, no es nunca el de los primeros conciertos. Luego llega un momento, al sexto, al séptimo o al octavo concierto en el que se cambian ya pequeñas cosas, y entonces te tiras ya seis meses tocándolo exactamente igual. Es que no es nada fácil, tenemos ochenta canciones.
J. A. : Nosotros la verdad es que nos tomamos esto muy en serio y casi todas las decisiones llevan mucha reflexión detrás. La gente no sé si se dará cuenta o no, o no sé si estaremos un poco locos y somos demasiado obsesivos con todo, pero nos gusta exprimirnos para que las cosas sean lo más perfectas posibles. Nos comemos la olla tanto para la estructura de una canción como para la estructura de un concierto... En fin, estamos mal de la cabeza, es lo que estoy empezando a pensar. 

Para compensar la contaminación producida con la propia gira habéis decidido realizar una plantación de árboles, y así compensar la emisión de CO2. ¿Cómo ha surgido esto?
A. : Fue la idea de un seguidor. 
J. A. : Por cierto, ¿cómo se llama ese señor?
A. : Quiere mantenerse en el anonimato. Es un seguidor de Almería que se puso en contacto con nosotros a través de Josiño, nuestro manager. Nos hizo llegar la propuesta, nos la explicó y nos gustó. Consiste en calcular las emisiones de C02, que de por sí no son contaminantes pero que contribuyen al cambio climático y destrozan la capa de ozono. Un poco por poner un granito de arena en el mundo basura en el que nos ha tocado vivir. La propuesta suya era hacer un cálculo aproximado de la cilindrada de la furgoneta, de la gasolina, el kilometraje, el peso y de la electricidad que gastamos durante el concierto. Llevamos una tabla por concierto que nos dice cuánto CO2 hemos emitido y después, por una sencilla regla de tres, ver cuántos árboles es necesario plantar para dejar la gira a coste cero de emisiones. Nos parece genial la idea, yo no sé si hay otra gente que lo ha hecho, es la primera vez que oigo esto y, bueno, nos sentimos guay de ser un poco pioneros, pero lo que nos gustaría que de aquí a unos años sea lo normal en el resto de grupos. Sería de puta madre.

En este caso, menos mal que no sois U2 o los Stones...
(Risas)
A. : La idea continúa en saber cuántos árboles harán falta. Buscaremos un rinconcillo, probablemente en La Alpujarra, y plantaremos los árboles. Invitaremos a los seguidores que nos quieran ayudar, crearemos un bosque mutante y haremos una fiesta, que no hay plantación de árboles sin fiesta.
N. : Y bueno, también vamos a computar cuánto CO2 vamos a emitir en la fiesta (risas). Y seguiremos plantando árboles con otra fiesta (risas).


Texto de Bruno Corrales
Fotografías de Ruth Giráldez
Etiquetas: Agenda

Mueve tus botines Agenda semanal 17/21 de julio

Xoel López
Arranca una nueva semana con el Fringe Madrid como protagonista. El festival multidisciplinar organizado en el Centro Cultural Conde Duque refresca el panorama de conciertos ofreciendo la posibilidad de ver en directo durante esta semana y de manera gratuita a músicos y bandas como Pablo Galiano, Joe Eceiza o His Majesty The King. Por otro lado, esta misma noche tendrá lugar una nueva edición de La Coctelera Sónica, organizada en el Siroco Loungue por el Glutamato Ye-Yé Patacho, quien nuevamente volverá a rodearse de compañeros como Vanexxa,  Artemio Pérez (ex batería y fundador de Los Enemigos), Rubia, Luis Martín de Lobos Negros, Luis DelRoto o Iñaki Glutamato. Y para sobrevivir al mes de julio, qué mejor que el Surf. Durante los próximos días podremos escuchar en vivo a bandas especializadas en uno de los géneros más veraniegos, caso de Imperial Surfers en el Irish Rover, de Los Tikinautas en el Intruso o de Surflamingo y Le Grand Miércoles en Gruta '77. Destaca sin duda el triple concierto que acogerá el viernes la Plaza de Toros de Alcalá de Henares, con Xoel López, Vetusta Morla y los mejicanos Zoé. Una semana en la que además nos visitan bandas y artistas internacionales como The Cult, Alabama Shakes, Billy Idol o Blink 182.

Etiquetas: Alfa , Noticias , Pablo Galiano

Alfa y Pablo Galiano firman el nuevo single de Estación Sonora

El pasado jueves, el equipo del programa de radio Estación Sonora ponía a disposición desde su web y para todos sus seguidores la descarga gratuita del quinto de los singles conjuntos que han ideado y publicado con motivo de su decimotercer aniversario. En esta ocasión, los autores son dos buenos conocidos por los oyentes habituales del programa, dos músicos que además publicaban el pasado año su debut en solitario. Alfa y Pablo Galiano son los responsables de … Y los reflejos del callejón Álvarez Gato , compuesto por dos temas, una composición de Galiano y otra conjunta: El Bosque y El faro de Santa Rosa. Como ha sido habitual en todas estas peculiares grabaciones, las canciones han sido registradas en Bailén 37, producidas y mezcladas por Héctor Tuya , impulsor y responsable del estudio de La Latina. Siguiendo la idea original de los singles por el 13º aniversario de Estación Sonora, Alfa y Galiano han compuesto y registrado juntos estas dos canciones, con la ayuda en el caso de El Faro de Santa Rosa del propio Héctor Tuya (guitarras, dobro, piano y percusión), de Bruno Gullo (acordeón), Luís Rodríguez (bajo) y Lila Feinsilber (trombón).

La simpatía de los responsables del programa de radio por el número 13 les llevaba a celebrar su decimotercer curso con especial esfuerzo y entrega. Durante esta temporada, Estación Sonora ha dado un importante paso adelante, no solo manteniendo intacta su filosofía a través de su habitual programa semanal, con el que devuelven sobradamente a la música que les apasiona todo lo recibido, sino involucrándose en la propia creación. Así, y en estrecha colaboración con el estudio Bailén 37, han creado el sello independiente El Cascanueces, con los debuts de Joe Eceiza o Luis DelRoto entre sus primeras referencias. Una prueba más de la inmortalidad de la música, superviviente y luchadora, que no dejará de salir adelante incluso aunque todo se desmorone a su alrededor.


[ descargar ... Y los reflejos del Callejón Álvarez Gato ]

Texto de Bruno Corrales
Etiquetas: Agenda

Sangre en la arena Agenda semanal 10/15 de julio

Yakuzas
La segunda semana de julio tiene un protagonista claro, el Mulafest. Durante cuatro días, el IFEMA se convertirá en un centro neurálgico en el que se cruzarán diversas disciplinas artísticas. Entre ellas, por supuesto, la música en vivo, con conciertos por el día en los propios pabellones de la Feria de Madrid y por la noche en varias de las salas de la capital. Gracias a ello podremos ver en el Rock Palace a Yakuzas, recientes ganadores de los premios rock Villa de Madrid, a Depedro en la sala Costello y a unos clásicos como La Frontera en Moby Dick. Además, el ex Le Punk Joe Eceiza regresa el jueves a Búho Real, donde presentará las canciones del EP Pequeño martirio , su debut en solitario. Y hay más, pues el viernes se celebra la cuarta edicón del Ladybillies, festival de rock and roll de evidente toque femenino que contará en esta ocasión con las actuaciones de Help Me Devil y The Boo Devils. Entre el resto de propuestas para esta semana, destaca sin duda el concierto especial que los granadinos Lagartija Nick ofrecerán el sábado en El Sol, donde recrearán su primer disco, Hipnosis , reuniendo para ello a su formación original. Entre tanto, la sala Gruta '77 celebra una nueva noche ramoniana con un triple cartel formado por Moscú Babies, Hermanos Sanchieski y Melibea; y otro veterano de la talla de Rosendo estará el domingo actuando en Torrelodones, formando parte de la programación de festejos de la localidad madrileña.

Etiquetas: Cultura Inquieta , Los otros festivales

Cultura Inquieta presenta una ambiciosa nueva edición Eric Sardinas, Los Coronas y Dana Fuchs, entre las propuestas musicales

Esta mañana, la sala de prensa del Ayuntamiento de Getafe acogía la presentación de una nueva edición del Cultura Inquieta , festival multidisciplinar que desde mañana miércoles 4 de julio y hasta el día 29 inundará Getafe de música, teatro, cine, fotografía y pintura con el acogedor Hospitalillo de San José nuevamente como base de operaciones. En su edición de 2012, la organización vuelve a demostrar su buen criterio seleccionando un cartel de gran calidad, en el que destacan artistas nacionales e internacionales como Eric Sardinas, Los Coronas, The New Mastersounds, Dana Fuchs, Timo Lassy, Freedonia o Sulene Fleming, que compartirá escenario con The Fire Eaters. Una buena muestra de la mejor música negra para un festival que ahonda en su carácter internacionalista, pretendiendo repetir éxitos como el de la pasada edición a un precio realmente sorprendente.  Atendiendo a los medios, el alcalde de Getafe Juan Soler y el concejal de Cultura Pablo Martínez acompañaban a Juan Yuste, alma y organizador del Cultura Inquieta. Según Yuste, uno de los grandes objetivos del festival es que todas las personas, más allá de su poder adquisitivo, “puedan acceder a cultura de gran calidad”. 

Etiquetas: Agenda

La sangre aún me hierve Agenda semanal 3/8 de julio

Comenzamos el mes de julio con una semana plagada de visitas internacionales de alto nivel. De Cypress Hill a Placebo pasando por la segunda semana del Rock in Rio, donde grupos como Incubus o Red Hot Chili Peppers harán las delicias de los asistentes a este peculiar centro comercial al aire libre. Un panorama al que la música española responde sin titubeos. Para empezar destaca el mini concierto (de 45 minutos aproximadamente) que Los Enemigos realizarán el miércoles en Joy Eslava para los compradores de la caja recopilatoria Desde el jergón . Esa misma noche, Silvia Superstar & Los Fabulosos ofrecerán un nuevo show gratuito con motivo de las actividades previas al Mulafest, esta vez en Siroco. Será también una semana apta para los más nostálgicos. Tras salir a última hora de la gira de regreso de Tequila en la que sí participaron Alejo Stivel y Ariel Rot, el bajista Felipe Lipe forma su propia banda para recordar en directo los temas de la exitosa banda hispanoargentina. Por otro lado, dos miembros de Cucharada y Alarma, Antonio Molina y José Manuel Díaz, hacen lo propio en la sala Juglar. Y cerramos destacando tanto la programación de las fiestas del barrio de San Blas, que en su auditorio del Parque Paraíso acogerá este fin de semana los conciertos de Obús, Arizona Baby y Fuzz, como el inicio de una nueva edición del festival Cultura Inquieta en el Hospitalillo de San José de Getafe, donde el sábado estarán actuando Los Coronas.

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