Los primeros en saltar al escenario fueron
Stay
, con origen en Barcelona en el año 2001, que se autodefinen como banda de pop indie psicodélico. Aunque sorprendentemente jóvenes, van ya por su tercer disco, el primero de la mano de Subterfuge Records, que ahora presentan.
Passport to freedom
, que así se llama, ha sido considerado por algunos medios como el giro de la banda hacia el rock, algo que se aprecia nada más escuchar la primera canción su nuevo álbum,
The world is in our hands
. En su concierto, corto y puntual por exigencias de horario, recordaron a bandas como Oasis o Kula Shaker. Será necesario seguirles la pista.
A continuación, sorprendieron gratamente los granadinos
Ana Lógica
. No ya por su cantante-batería, que también, o por su sección de viento, sino por sus canciones. Pop divertido y agradable el que practica este sexteto, cercano en ocasiones a bandas como Los Hermanos Dalton. Esa noche presentaban su primer disco largo,
Apueste por su vida
, publicado el pasado año. Tras ellos era el turno de
Nine Stories
, en la onda del folk anglosajón tan en boga últimamente. Desgraciadamente no sería su noche, con varios problemas de sonido y la incompatibilidad del tono de sus canciones con el tumulto existente en la sala. Desacertado por otra parte su cantante al reprochar la falta de silencio, incluso señalando a una parte del público. Con todo, el concierto tomó altos vuelos en su parte final, con las colaboraciones de Guillermo Farré (Wild Honey, Mittens) y
Alondra Bentley
.
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| Guillermo Farré (Wild Honey) |
Precisamente serían
Wild Honey
quiénes tomaran el testigo, para seguir presentando su primer y exitoso largo,
Epic Handshakes and a Bear Hug
. Aunque afines a Nine Stories, la banda de Guillermo Farré tomó las riendas rápidamente gracias a sus muy buenas canciones, contundentes y alegres, y el gran ambiente que reinaba entre los distintos de la banda. Algo contagioso. Ukeleles, xilófonos, guitarras acústicas, buenos coros femeninos y la famosa hoja de sierra ondulante ya son parte reconocible y esencial en su música y sus presentaciones en directo. Algo que, por supuesto no funcionaría sin buenas canciones como
Isabella
,
1918-1920
o
Kings of tomorrow
. Tras Wild Honey el cansancio comenzaba a hacer mella pues nos acercábamos al quinto concierto de la noche, concierto que significaría la reunión de
The Happy Losers
especialmente para la ocasión. Aunque ni la propia banda se ponía de acuerdo en hace cuánto que fue la última vez... The Happy Losers son una banda que encajan perfectamente en el festival, con canciones claramente pop, la mayoría en inglés pero atreviéndose con el castellano en contadas ocasiones.
Y llegaba el gran momento de la noche. Sin ningún ánimo de menospreciar al resto de bandas, la sola presencia de
Los Coronas
sobre el escenario dejaba claro que ellos son otra cosa. Algo así como si tras una tarde jugando al fútbol tranquilamente vinieran los mayores y nos echaran de la pista. Pegados al escenario, a pocos céntimetros de ellos, incluso corriendo a veces peligro de ser golpeados con guitarras y bajos, la experiencia resultaba muy complicada de describir con palabras. Destacan Los Coronas por varias cosas, pero es curioso observar la homogeneidad en su formación, la importancia pareja que existe entre todos ellos. La base la forman Javi Vacas y Loza al bajo y a la batería respectivamente, dejando a Fernando Pardo y David Krahe a cargo de las guitarras, turnándose funciones y colaborando constantemente. Además, tenemos Eugeni, el trompetista ucraniano de la banda, que resulta esencial sobre todo tras la edición de
El baile final de los locos y los cuerdos
, el último disco de la banda y en el que más se ha notado su evolución y aportación al género, recogiendo el ambiente cinematográfico de Sergio Leone o sonidos latinos y fronterizos con una base perfecta de surf rock.
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| Roberto Lozano "Loza" (Los Coronas) |
Lo mejor que podíamos hacer es no perdernos un detalle y tratar de no parecer idiotas de tan boquiabiertos que nos encontrábamos. Una locura a la que habría que añadir al propio público pasado de rosca o totalmente deshinibido tras más de cinco horas de fiesta, que llegó a poner en riesgo la integridad sexual de la banda (bueno, de Javi Vacas). Casi sin darnos cuenta, como una tromba de agua iban cayendo las canciones del grupo, destacando como siempre el
Secret Agent Man
o las versiones de Elvis, Kraftwerk, Los Brincos e incluso Triana. No se les escapa nada y lo llevan todo fácilmente a su territorio. Como siempre durante esta última gira, Fernando Pardo hablaba de que estaban a punto de pasar a cuarto de Rock. Muchos de nosotros les daríamos ya el doctorado pero, será mejor así, pues son una banda en constante superación. Lo próximo, la fusión con
Arizona Baby
en el
Dos bandas y un destino tour
.
A falta de las actividades del domingo, el Cultura Pop ‘10 había ofrecido ya su plato fuerte con gran éxito. Las nuevas sedes han sido un acierto pues su propia reputación eleva a la música y a la cultura popular al lugar en el que se merecen estar. No queda más que esperar que el 2011 traiga una nueva edición del festival.
Texto y fotografía de Bruno Corrales